El asesinato de Kennedy

A MODO DE INTRODUCCIÓN

He escrito este trabajo con un único fin: el de aportar a los interesados y a los no iniciados un resumen compilado del asesinato de John Fitzgerald Kennedy. Debo decir que lo hago desde un punto de vista “crítico”, ya que los datos aquí recogidos se fundamentan principalmente en las evidencias y los datos aportados por otros investigadores, como Jim Garrison. No aporto ningún dato nuevo, obviamente, sino que me limito a compilar los ya existentes, los más interesantes, a mi modo de ver, para tener un aceptable nivel de conocimiento sobre el tema.

Al final de este trabajo aporto también alguna documentación de utilidad para los que quieran conocer más en profundidad el asesinato. Así mismo, para los que quieran saber más les recomiendo la invevitable visita a internet, que hoy en día aporta numerosa información, así como documentos gráficos que en gran medida han sido utilizados aquí también.

 

  1. BREVE RELATO DE LOS HECHOS

El 22 de noviembre de 1963 a las 12.30 minutos exactamente el 35ª Presidente de los Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy caía asesinado en la Plaza Dealey de Dallas, Texas. Kennedy había viajado a Dallas como escala de su gira electoral para las presidenciales de 1964 y la idea de realizar un viaje en limusina descapotable a través de una ciudad tan hostil a Kennedy como era Dallas, en un país donde cualquiera puede comprar un arma no parece la mejor idea para proteger a un presidente. Pero así fue.

Hay que decir que Dallas en 1963 era un bastión republicano con una gran influencia de los sectores de extrema derecha ( se daban cita en la ciudad asociaciones extremistas como la John Birch Society, o los Minutemen, así como otros grupos de presión). En los días anteriores a la visita habían sido repartidos por la ciudad más de 5000 carteles con la foto de Kennedy (de frente y de lado, como los fugitivos) con la inscripción: “se busca por traidor”. Para la extrema derecha Kennedy estaba vendiendo el país a los comunistas y a los negros. El mismo día del atentado, sin ir más lejos, estos grupos, que habían caldeado el ambiente, compraron una hoja entera de publicidad en el diario derechista de la ciudad, el Dallas News, en la que se criticaba duramente al presidente. Tal era el clima de tensión que el jefe de polícia de la ciudad, Jesse Curry, apareció en televisión la misma mañana del 22 de noviembre para hacer un llamamiento al civismo.

También hacía poco tiempo que el representante norteamericano en la ONU, Adlai Stevenson, había sido agredido en Dallas por grupos de ultraderecha en el día de las Naciones Unidas, porque acusaban al gobierno de EEUU de haberse vendido a la ONU, “instrumento de los comunistas”.

Volviendo al día del atentado, la comitiva no debía pasar debajo del Deposito de Libros desde donde supuestamente disparó Oswald contra el presidente, sino que debía continuar por la calle Main hacia el puente del Pontchartrain (ver dibujo). La ruta de la comitiva, empero, fue modificada la noche anterior y no queda claro quien tuvo la máxima responsabilidad en esto, si el Secret Service (protección presidencial) o el alcalde de Dallas,Earle Cabell, que era hermano del ex-vicedirector de la CIA James Cabell, cesado por Kennedy tras el fracaso de Bahía Cochinos.

Este dato es importante porque los diarios de Dallas, en su edición matinal, señalaban la dirección inicial del cortejo y no la modificada, lo que indica la nocturnidad y la sospechosa actitud con la que se había cambiado la ruta. ¿Es esto una casualidad?. Parece extraño que el Secret Service (SS) encargado de la protección presidencial, así como el FBI y la Policía de Dallas, pasaran por alto las más elementales medidas de seguridad que incluían un viaje en un vehículo totalmente descubierto, un cambio temerario de ruta, la inexistencia (según declara el SS en la Comisión Warren) de agentes en toda la Plaza Dealey,la no vigilancia sobre numerosas ventanas abiertas durante todo el trayecto, etc. Los propios manuales del Servicio Secreto concernientes a la protección presidencial en los itinerarios indicaban el peligro de pasear al presidente en un vehículo descapotado por una ciudad tan hostil. En caso de haberse realizado, como se hizo, deberían haber habido decenas ( y hasta cientos) de agentes de seguridad y del Servicio Secreto apostados en los puntos estratégicos del cortejo, como sucedía en todos los viajes presidenciales. Es inaudito que no hubiera ni un solo agente en toda la plaza y que el vehículo realizara aquellos giros tan raros ( de Main Street a Houston y de Houston a Elm) cuando podía haber hecho ese trayecto en línea recta solo por Main. Estos giros, que no estaban previstos en el plan inicial, provocaron el descenso de la velocidad de la limusina y , por tanto, convirtieron al presidente en un blanco fácil. ( los manuales y prácticas del SS indicaban que cualquier curva o giro que hiciera la caravana presidencial en cualquier ruta debía ser inspeccionada y asegurada por la presencia de agentes).

A todo esto hay que unir un factor importante. Según la Comisión Warren, Oswald, un comunista convencido, procastrista, ex-desertor en la URSS, había sido el único asesino, disparando tres tiros contra el presidente desde el 6º piso del Almacén de Libros. Pero, si así fue, ¿cómo puede ser que la CIA, el FBI, el SS y la Policía de Dallas permitieran que la comitiva pasara a 12 Km/h sin protección debajo de la ventana del mayor “comunista” de Dallas? ¿Cómo puede el FBI reconocer ante la Comisión Warren que Oswald no había sido sometido a vigilancia antes y durante el viaje presidencial?.¿Porqué Jesse Curry, jefe de la policía de Dallas, aparece en televisión pocas horas después del atentado diciendo que tiene constancia de que el FBI tenía controlado a Oswald y minutos después se desdice públicamente?.

En plena guerra fría, se podían contar con los dedos de una mano los desertores norteamericanos emigrados a la URSS y después retornados a EEUU. Menos todavía los que después llevaron una actividad política supuestamente procastrista en Nueva Orleans. Y se entiende mucho menos que toda la Comunidad de Inteligencia norteamericana no vigilara a Oswald.

Pero esa es la clave de todo el asunto, el elemento que contradice los argumentos de la Comisión Warren (CW): Oswald, como veremos después, no fue jamás un comunista.

Pocos segundos después del atentado, decenas de testigos en la Plaza Dealey corrieron hacia el montículo de hierba donde habían oído disparos. La policía de Dallas realizó varias detenciones de vagabundos sospechosos, pero lo curioso del caso es que ninguno de ellos ingresó en comisaría, para una simple identificación. Acababa de ser asesinado el presidente y esos sospechosos desaparecieron . No fueron identificados ni interrogados.

Pero, ¿cómo sabemos de estas detenciones? Por varios fotógrafos de Dallas, que tomaron instantáneas de esos sospechosos y nunca fueron publicadas. Tampoco la CW hizo nada con ellas, ni se preocupó por identificar a los detenidos. (ver fotos)

El presidente ingresó cadáver en el Hospital Parckland Memorial de Dallas pocos minutos después del atentado e inmediatamente el vicepresidente Johnson ordenó que la limusina, manchada de sangre y llena de pruebas, fuera limpiada por los agentes del SS en el aparcamiento de ambulancias del hospital (ver foto). Resulta desconcertante que la máxima preocupación de Johnson 10 minutos después del asesinato de Kennedy fuese limpiar el coche, no sólo por lo absurdo de la premura, sino también por lo escandaloso de eliminación de pruebas que podían ayudar a esclarecer el caso.

Los médicos de Dallas que examinaron el cuerpo determinaron que la bala que Kennedy había recibido en el cuello era una bala entrante, realizada de frente y que, por tanto, más tarde entraría en contradicción con la teoría oficial de la CW. Legalmente, según la Constitución y las leyes del Estado de Texas, la autopsia debía haber sido realizada en Dallas, pero de repente estalló una discusión entre los médicos del Parckland y el SS sobre la custodia del cuerpo. Entre empujones,en medio de una sonada pelea, los hombres del Secret Service tomaron el cadáver por la fuerza y lo embarcaron en el Air Force One (avión presidencial) rumbo a Washington, para realizar allá la autopsia oficial. Cabe recordar que en el trayecto se produjo la toma de posesión al nuevo presidente Lyndon Baines Johnson y fue en ese momento, durante 20 minutos, el único instante en el que Jacqueline Kennedy se separó del cuerpo de su marido. Esto será relevante, como veremos más tarde.

(plano del itinerario real de la caravana presidencial 22/11/63)

 

 

 

La autopsia oficial se efectuó en el Hospital Naval de Bethesda, cerca de Washington. Los tres patólogos que realizaron la autopsia, dirigida por James Humes, eran cirujanos militares sin experiencia en heridas de arma. Veremos

(Agentes del Secret Service limpiando la limousine en el parking de ambulancias del Hospital de Dallas. Tan solo han transcurrido escasos minutos del atentado y ya se están alterando y borrando las pruebas).

cómo el resultado de la autopsia en Bethesda contradice y altera las declaraciones de los médicos de Dallas, los primeros en examinar las heridas.

Pero volvamos a Dallas. Pocos minutos después del atentado, a eso de las 12.41 la policía de Dallas transmite a sus agentes una descripción de un sospechoso que podría haber sido el autor de los disparos. Se trata de un hombre joven, de unos 30 años, 1’80 de altura y pelo moreno liso. Según la CW esta descripción concuerda con Oswald y fue alertada a la policía porque era el único empleado que faltaba del Depósito de Libros. Esto es falso porque faltaban realmente más, pero es igual. Oswald hacía tiempo que había sido señalado como cabeza de turco por una mano oscura y todos los elementos empezaban a concatenarse en su contra. A las 12.45 Oswald llegó al apartamento que tenía alquilado a Aerlene Roberts, quien declaró en la CW que mientras Oswald se cambiaba de camisa vio un coche de policía llamar dos veces con el claxon, como una señal, mientras esperaba en la puerta de la casa. Oswald abandonó la casa y unos dos minutos después, a un kilómetro y medio de allí, se produjo el asesinato del policía de Dallas, Tippitt, que según la CW había sido obra de Oswald. Según la CW Tippitt, alertado por la descripción del sospechoso dada por radio, se topó con Oswald y le pidió que se identificara. Oswald accedió pero mientras Tippitt bajaba del coche, Oswald efectuó cuatro disparos contra él, asesinándolo al instante. Hay, empero, varios elementos que cuestionan todo esto, pero lo veremos más tarde.

Lo cierto es que Oswald, asesino o no de Tippitt, continuó caminando hasta un cine donde entró sin pagar la entrada, pese a que tenía más dinero en el bolsillo de lo que valía la entrada. Un zapatero del lugar, alertado por la extraña apariencia de Oswald y por el hecho de que éste hubiera entrado sin pagar, llama a la policía de Dallas y en poco menos de dos minutos aparecen doce coches patrulla. En la calle ya hay gente jaleando contra el asesino, cuando todavía no ha sido acusado de nada. Se le detiene, pues, sin acusación y se le lleva a la comisaría central de Dallas. A las cuatro horas, cuando se le está interrogando todavía, los medios de comunicación ya empiezan a culparle del asesinato, y sacan a relucir su pasado comunista y procastrista. La teoría del loco comunista solitario había comenzado.

Doce horas después de su detención acaba el interrogatorio. Oswald no ha contado con un abogado y los agentes de la policía de Dallas y del FBI que han realizado el interrogatorio no han tomado nota de las declaraciones. Esto es espectacularmente escandaloso, y más en un país como EEUU donde los casos judiciales son tan estrictos en este aspecto, puesto que cualquier declaración de un acusado, ¡y más el del supuesto asesino del presidente!, no tiene validez si no se acompaña por un abogado y un declaración firmada. ¿Cómo se les pudo escapar algo tan importante? ¿ Con qué elementos pretendían inculpar a Oswald del asesinato de Kennedy si habían cumplido tamaña ilegalidad? Muy fácil, Oswald debía callar para siempre…sabía demasiado y una declaración del cabeza de turco resultaría insuperable para esta trama.

48 horas después de su detención, el domingo, Oswald fue trasladado a la Prisión de Dallas para “una mayor protección”, puesto que habían habido amenazas de muerte contra él. Mientras era escoltado por la policía de Dallas un hombre sale de la multitud de periodistas e impunemente asesina a Oswald ante los ojos de todo el mundo. Con la muerte de Oswald se cierra la boca el mayor implicado y desaparece en gran medida la posibilidad de aclarar el caso. ¿Quién era Jack Ruby, el asesino de Oswald?. Luego lo veremos.

volver al menú

2-QUIÉN ERA OSWALD

Oswald, hijo de militar, había ingresado en 1957 en los marines. En 1959 había sido destinado a una base secreta en Japón, desde la que partían los famosos aviones espía de la CIA, los U-2 para sobrevolar el espacio aéreo soviético. Oswald trabajó allí como experto operador de radar y, lo más curioso, durante su interrogatorio en la CW, el oficial que entrenó a Oswald declaró que éste había realizado un examen de ruso. Resulta imposible que un marine aprenda a manejar radares sofisticados, sea enviado a una base secreta de la CIA en Japón y aprenda ruso si no es porque ha sido reclutado como agente de la inteligencia norteamericana. ¿Cómo puede ser, sinó?. ¿Cómo puede ser que la CW pase por alto un elemento tan significativo como que en 1959 Oswald realice un examen de ruso? Está claro, para quien quiera verlo. ¿Por qué sino la CIA tiene clausurados todos sus archivos sobre Oswald hasta el 2039?. El organismo de inteligencia directo en el que trabajó es el NIS u ONI (Oficina de Inteligencia Naval). Debo destacar que en EEUU la Comunidad de Inteligencia es un conjunto de organismos federales que engloban, entre los más importantes y famosos a la CIA, al FBI (contrainteligencia e investigación) y al ONI( inteligencia naval). También es importante reseñar dos elementos: muchos agentes trabajan para varias de las agencias a la vez, pues todas conforman la Comunidad de Inteligencia y sus objetivos y operaciones, a menudo, como veremos, se entrelazan estrechamente. El otro elemento es el hecho de que cuando se entra en uno de

(Lee Harvey Oswald, en la rueda de prensa posterior a su detención)

estos organismos, difícilmente se deja de pertenecer a ellos. De alguna manera sigue el vínculo agente-agencia.

El porqué del examen de ruso y de su destino en Japón se corresponde con la interpretación de que Oswald era un agente de los servicios de inteligencia norteamericanos. Todo esto se ve reforzado por un elemento crucial de todo su historial. En 1959 Lee Harvey Oswald marcha de EEUU hacia Europa y pide asilo político en la URSS. Resulta poco creíble que el gobierno de Estados Unidos permita tan fácilmente su marcha, a tenor de los secretos militares que conoce, de no ser que él forme parte de una operación encubierta con unos objetivos poco claros. Los propios soviéticos, de hecho, debieron quedar perplejos al ver llegar a este desertor tan peculiar y sospechoso. Durante un mes Oswald estuvo encerrado con el KGB y posteriormente fue enviado a Minsk, en Bielorrusia, donde se le dio un trabajo en un fábrica de radares (materia que conocía muy bien). Hace pocos años Yeltsin “regaló” a Clinton los archivos que el KGB guardaba de las actividades de Oswald en la URSS, pero todavía no se ha publicado nada de todo ello. ¿Qué interesantes elementos deparará este archivo?

Oswald permaneció en la URSS hasta febrero de 1961.Poco antes se había casado con Marina, sobrina de un coronel del GRU (inteligencia militar soviética) y tras manifestar su voluntad de volver a EEUU y su desencanto con el sistema, fue liberado de la ciudadanía soviética, junto a su mujer. Resulta muy extraño que ambos pudieran salir tan libremente de un país como la Unión Soviética, con las complicaciones que ello tenía en la época de la Guerra Fría. Pero hay otro elemento todavía más siniestro: el 1 de mayo de 1960 la Defensa Antiaérea de la URSS derribó, por primera vez un U-2, el famoso caso de Francis Gary Powers. Este hecho ocurrió pocos días antes de la esperada cumbre Kennedy-Kruschev en Ginebra y dio al traste con ella. Pero lo más curioso era que los soviéticos, hasta entonces, no habían podido derribar al avión. Oswald había trabajado en la base secreta de Atsugi,en Japón, desde donde partían los vuelos de U-2 y era también un experto en radar. ¿Pudo Oswald proporcionar la información a los soviéticos para derribar el avión?. No sería una conjetura exagerada.

Volvamos al regreso de Oswald a casa. Resulta que el mayor desertor de los últimos tiempos decide cansarse del comunismo y pide a su embajada en Moscú que le devuelvan la ciudadanía y el pasaporte norteamericano. Normalmente la burocracia norteamericana es bastante rápida y efectiva, pero con Oswald es magistral: ¡ solo 48 horas! tardaron en devolverle el pasaporte, record de rapidez y efectividad. Por si fuera poco, le pagan el viaje, puesto que no tenía dinero y , al bajar del barco que le trae de vuelta ¿acaso es interrogado por el FBI, o por la CIA? No…No hay constancia de nada de ello. Un desertor, ex-marine, ex- oficial de radar y no es interrogado por los servicios de seguridad norteamericanos. ¿A quien quieren engañar? Estamos en plena guerra fría, en un país donde ser simplemente de izquierdas o progresista puede acarrear grandes problemas y resulta que Oswald retorna tan campante.

Reinstalado en EEUU, Oswald viajará a Nueva Orleans, donde entabla relación con la comunidad de rusos blancos anticomunista ( entre ellos el conde de Morenchildt, famoso anticomunista y más tarde reconocido colaborador de la CIA) así como con Ruth Paine. El caso de Ruth es muy significativo porque su marido trabajaba en Bell Helicopters (la Empresa en semiquiebra que durante la guerra de Vietnam se enriqueció fabricando el famoso helicóptero UH-1 Huey que todos hemos visto en las películas de Vietnam). Además, cuando Jim Garrison investigó el asesinato y solicitó estudiar las declaraciones de Renta de la familia Paine, curiosamente no se lo permitieron, cuando legalmente estaban obligados a hacerlo. ¿Qué quiere decir esto? : que los Paine trabajaban muy probablemente para la Comunidad de Inteligencia.

Otros datos interesantes: el ex-desertor Oswald entra a trabajar, gracias a sus amigos rusos blancos en la Yaggars, una empresa que realiza planos cartográficos para el ejército norteamericano: ¡un trabajo extraño para un desertor!. Luego entra a trabajar en una empresa cafetera de un famoso anticastrista en Nueva Orleans. Cuando Garrison investigó a los compañeros que habían trabajado allí con Oswald, en busca de información que pudiera ser rebeladora para el caso resulta que descubrieron, atónitos, como cada uno de los trabajadores que habían servido en la misma línea de producción de la empresa cafetera, todos, años después, estaban trabajando en la Nasa o para empresas subsidiarias de la Nasa. ¿Es esto casualidad?: imposible. Hay que tener en cuenta algunos factores para comprender esto que parece tan alucinante y descorcentante: estamos hablando de los Servicios de Inteligencia, de la CIA, de un servicio secreto que maneja vidas y esfuerzos con una facilidad impresionante; hablamos de operaciones encubiertas, de alianzas desde las comunidades anticastristas de exiliados, de rusos blancos anticomunistas, de mafiosos, de empresarios capitalistas y hombres de negocios: todo es lo mismo, todos se mueven por los mismos intereses.

Con Oswald, igual que con muchos de los que nunca sabremos, estaban creando un cabeza de turco desde hacía tiempo: quizás con la intención concreta ya preestablecida de utilizarlo en un supuesto atentado contra Kennedy o cualquier otro personaje incómodo; quizás por aquel entonces todavía no tenían definido el papel que iba a jugar Oswald. Da igual, él era un agente, un militar y cumplía órdenes. No importa qué le hubieran dicho, él siempre cumplía. ¿Porqué todos sus compañeros en la empresa cafetera cambiaron de trabajo y todos acabaron en la Nasa? Pues por eso mismo,porque todos eran agentes o de alguna manera implicados en la extensa red de la Comunidad de Inteligencia, y alguién vio el peligro de esas relaciones si algún día, como luego ocurrió, a algún juez o fiscal le daba por investigar el caso. ¿Porqué Hacienda no permitió investigar la declaración de Hacienda de Ruth Paine? Pues por que sería muy dificil ocultar los ingresos declarados ante una investigación honesta.

Esta misma Ruth Paine fue la que consiguió el trabajo a Oswald en el Depósito de Libros pocas semanas antes del atentado. No lo digo yo, lo dice la Comisión Warren. El mismo Depósito por el que se modificó la caravana la noche antes del atentado, con nocturnidad, para que pasase justo debajo del Depósito de Libros en el que trabajaba el desertor más famoso de América y resulta que ni el FBI, ni la CIA, ni el SS habían investigado a aquél potencial asesino que, días antes había comprado (supuestamente, porque entraba dentro del operativo de cabeza de turco) un fusil por correo y mira por donde, modifican el cortejo para que pase debajo suyo con una limusina descapotable a 12 km/h. .

Son tantas las pruebas que demuestran que había un operativo “cabeza de turco” que resulta dificil no creerlo. Pero hay mucho más.Si Oswald hubiera sido el asesino solitario, si hubiese sido cierto que la CIA, el FBI, el SS y la Policía de Dallas habían sido capaces de demostrar una incompetencia sincera e inexplicable para unos servicios secretos tan efectivos cuando querían, entonces ¿porqué Oswald no disparó cuando la caravana subía por la Av Houston? Era el sitio idóneo para disparar, frontalmente, después de haber desacelerado la limosina en el cruce con la calle Main, y además hubiera tenido tiempo para volver a disparar de nuevo. Pero no, la clave era Elm street, porque allí habría un fuego cruzado de tres tiradores (luego veremos) del cual Kennedy jamás saldría vivo.

Más elementos: cuando según la CW Oswald realizó el primer disparo, que además falló, entre la caravana de Kennedy y el 6 piso del Depósito se interponía unas encinas tejanas, árboles que estaban florecidos totalmente y cuyo follaje impedía como mínimo el primer disparo efectuado desde el 6º piso. La CW pasó por alto todo esto, claro está.¿ Cómo sabemos que el primer disparo concuerda con la imposibilidad de visión? Por la cinta de Abraham Zapruder, que grabó toda la secuencia del asesinato en una grabación de video que ha dado la vuelta al mundo gracias a Jim Garrison, que fue quien la extrajo del baúl de los recuerdos de la revista Time-Life.¿Cómo podía ser que una película así hubiese estado escondida para el público del mundo entero durante más de cinco años? Muy fácil: lo que ella muestra desmonta solo con la lógica y un par de ojos con una vista decente toda la estructura falsa y encubridora de la Comisión Warren. Pero dejemos el análisis detallado de Zapruder para más tarde.

(El cortejo presidencial, a su paso frente a la entrada principal del Dallas School Book Depository, desde donde, según la Comisión Warren, disparó Oswald.Obsérvese como los motoristas y los escoltas giran la cabeza, pues han oido un disparo. Esto indica que el primer proyectil provenía de atrás.Obsérvese también las hojas de los árboles de la entrada, que avalarían la teoría según la cual, ningún tirador desde el 6º piso pudo hacer un disparo efectivo en ese momento)

Oswald fue un tirador tan pésimo en su época de los marines que le tuvieron que enviar a manejar radares. Todos sus compañeros de marines interrogados por la Comisión Warren así lo testificaron, igual que sus pruebas de tiro. Todos también dijeron que jamás habían oído decir a Oswald declaración política alguna, a favor o contra Castro, el comunismo o nada que se le parezca. Todos menos uno, que, claro está, fue el que la CW utilizó para dar veracidad a la “obsesión comunista” de Oswald. Mientras que las declaraciones del resto de sus compañeros pasaron sin pena ni gloria por las conclusiones de la Comisión, la de este testigo ocupa hojas y hojas, algo muy curioso. En una investigación tan seria como esta tiene más importancia lo que diga uno que lo que digan 7 u 8 pero lo gracioso no acaba aquí. Lo demoledor es que cuando Jim Garrison, extrañado por la coincidencia de este testigo tan inculpador y la utilización que la CW hizo de su acusación quiso contactar con él para investigar y verificar todo lo que había dicho,¡ le encontró trabajando para la Nasa!.

El episodio de Oswald tirador y su inculpación tiene una vital importancia para el caso. Como hemos señalado ya, Oswald fue interrogado sin abogado durante más de 12 horas y durante el interrogatorio se le mostró la famosa fotografía (encontrada en el registro de su casa) en la que aparece él con un fusil, un revolver y un diario. Los especialistas en el tema aseguran que se trata de un montaje, como así declara el propio Oswald ( que sabe de fotografías, puesto que había trabajado para la Yaggars)Resulta extraño que Oswald posara en una fotografía con un fusil y un periódico, como quiriendo decir: este es el arma homicída y esta es la prueba. ( los que quisieron inculparle con este montaje fueron demasiado celosos). El fusil Manlicher-Carcano, que según la CW fue el arma homicída, había sido comprado supuestamente por Oswald poco antes del atentado en Dallas. La compra se efectuó por correo y a nombre de A.J. Hidell, uno de los alias de Oswald. Resulta paradójico que Oswald, si fue el asesino solitario, se hubiera complicado tanto la vida. Veamos. En Dallas es más fácil comprar un arma en una tienda que por correo. Basta con entrar en una armería y pagar el arma,ya que no necesitas identificarte. Sin embargo, si lo compras por correo, debes contratar un código postal, con lo que debes identificarte en la ficha de correos ( o bien a nombre verdadero o bien a nombre falso, como se hizo con A.J. Hidell) ahora bien, a la hora de ir a recoger el fusil, Oswald debía identificarse con su carnet ( de conducir, pues en EEUU no hay DNI) en correos, para recogerlo. Si él había dado un nombre falso (A.J.Hidell) ahora lo descubrirían, por lo que era más fácil ser identificado. Si él tenía la intención de asesinar al presidente sabía que comprando el fusil por correos sería facilmente identificado por la policía después del magnicidio. Por tanto, ¿por qué escogió este método?. Muy sencillo, porque el fusil no lo compró él. Alguien compró el fusil usando su alias y alguien fue a recogerlo (ese mismo alguien que llevaba maquinando durante tiempo inculpar a Oswald).

Para acabar con este asunto, basta decir que cuando Garrison investigó en correos quién había ido a recoger el fusil encargado por A.J:Hidell encontró que la ficha había desaparecido ( ni en correos se lo explicaban).

Luego de ser mal tirador, y de disparar con un fusil tan pésimo ( era llamado “arma humanitaria” por los expertos, porque difícilmente acertaba a alguien) resulta que es enviado al FBI en Washington para que busquen las huellas del tirador. Allí nadie encuentra nada, pero 4 días más tarde, después de que todo los expertos hayan buscado las huellas dactilares de Oswald sin éxito, resulta que un policía de Dallas encuentra una huella de Lee Harvey Oswald.Cuando ya Oswald había sido asesinado por Ruby. Lo más escandaloso del caso es que esto sucedío así: la policía de Dallas irrumpe en el depósito de cadáveres donde se encuentra Oswald, ya asesinado por Ruby, y entran con el fusil(¡!) para ,según ellos, “comparar huellas” (¡!). Al poco de abandonar el depósito de cadáveres es cuando se hace público el “descubrimiento” de la huella de Oswald en el fusil. Ya se hacía extraño pensar que los científicos del FBI en Washington, los más preparados y equipados del mundo, no encontraran una miserable huella de Oswald en cuatro dias. ¿alguien se lo cree? Además, las pruebas de nitrato del día del asesinato ( una prueba rutinaria y fácil que realiza la policía a un asesino en caso de asesinato que, con una fiabilidad a prueba de bombas, deduce si alguien ha disparado un tiro en 24 horas) esa prueba, como digo, dio negativo. O sea, Oswald no disparó un tiro el 22 de noviembre de 1963 tal y como demuestran las propios datos de la Policía. Tampoco se encontró huella alguna hasta 4 días, tal y como reconoce la CW y cuando, para rematar, el FBI utilizó a sus mejores expertos en tiro para reconstruir el asesinato, el primero de ellos, un reputado tirador va y descubre que ¡la mira telescópica está mal ajustada!. ¿Cómo pudo Oswald obrar ese milagro?.

Pero hay más: según la propia CW, Oswald realizó los tres disparos en 5,7 segundos. El Manlicher-Carcano era un fusil de cerrojo y , por lo tanto, debía ser recargado tras cada disparo. Ninguno de los tres tiradores expertos del FBI

(La Comisión Warren utilizó estas dos fotografías, supuestamente encontradas en la casa de Oswald, para inculparle del asesinato de Kennedy. Oswald mantuvo en el interrogatorio que las fotos estaban trucadas. No en vano él había trabajado para la Yaggars, una empresa de diseño fotográfico y sabía bastante del tema.Para algunos expertos, no hay duda del trucaje de las fotografías.En la de la izquierda, por ejemplo, se observa la sombra de Oswald que reflejaría el sol a una hora avanzada de la tarde, mientras que la sombra en la cara es de mediodía.)

que reconstruyeron el atentado pudo bajar de los 7 segundos. Pero además hay que tener en cuenta otro factor importante: aquí el primer disparo falla, mientras que el último, el mortal, es el más certero. Hubiera sido más probable que el primero fuera el más efectivo, pues es el primero y el más preparado, que no el último, cuando según el cronómetro no hay tiempo para apuntar, y menos para un tirador tan pésimo como Oswald. Pues con todos estos datos, que la propia CW recoge y hunde en sus 26 tomos, ¿qué hicieron?. Muy sencillo, para ellos estaba claro que Oswald, con todos los datos encima de la mesa, sin duda seguía siendo el asesino.

Y, para acabar sobre este punto, ni que comentar tiene que los tres cartuchos supuestamente disparados por el rifle fueron encontrados ordenadamente, los tres paralelos, cuando todo tirador sabe que un fusil de cerrojo expulsa los cartuchos a desorden. Y qué decir tiene que un fotógrafo de Dallas fotografió, pocos minutos después del atentado, a un policía que bajaba del Depósito de Libros con un fusil mauser ( un modelo diferente al que la CW califica como arma del asesinato).También hay constancia de que el primer policía que encontró el fusil en el 6 piso declaró que se trataba de un mauser alemán de alta precisión ( este policía, citado por Garrison, era un experto cazador y tenía una tienda de rifles en Dallas, por lo que sabía de lo que hablaba) ¿Dónde está ese mauser? ¿fue el arma asesina auténtica? A estas alturas todo eso ya da igual, como igual dá que el fotógrafo de Dallas que tomó esas instantáneas muriera después en extrañas circunstancias y que sus fotos nunca fueron publicadas ni consultadas por la CW.

Tampoco nadie en la CW hizo caso al trabajador del Depósito que dijo haber visto a Oswald un minuto antes del tiroteo comiendo en el segundo piso del Almacén. Para ser el asesino tenía poca prisa. Dos trabajadoras del almacén, que se encontraban en el quinto piso, dijeron que tras oir los disparos bajaron por la escalera y que en ningún momento se les cruzó Oswald corriendo, como debía haber sido para cuadrar con el tiempo fijado por la CW. Me refiero a que dos minutos como máximo después del tiroteo, un policía de Dallas llamado Marrion Baker entró en el edificio y vio a Oswald en el segundo piso (donde había sido visto instantes antes de los disparos). Resulta que Oswald está tranquilo, no jadea como si hubiera corrido y se está bebiendo una coca-cola. Si es el asesino no tiene demasiada prisa por huir. Pero ¿cómo puede defender la CW que Oswald disparó tres disparos en 5.7 segundos con un fusil de cerrojo y mal ajustado a un blanco fijo en el que su primer disparo topaba con las hojas de la encina, le cuadran los cartuchos bien ordenados, corre hasta el otro extremo del 6 piso, limpia de huellas el fusil y lo esconde bajo unas cajas, corre escaleras abajo sin ser visto por dos testigos, llega al segundo piso y, sin jadear, tan tranquilo, se compra una coca-cola y marcha, varios minutos después por la puerta principal del edificio, que todavía no había sido sellada? Y todo ello en menos de dos minutos.

Luego está el episodio del asesinato del policía Tippitt. Según varios testigos del asesinato, ninguno pudo reconocer a Oswald como el asesino, ni siquiera el que lo vio mejor, Domingo Benavides (cuyo hermano, como tantos otros testigos, murió asesinado en extrañas circunstancias).Tampoco otra testigo, Achilla Clemonds, fue capaz de identificar a Oswald. El primer policía que acudió al lugar del asesinato encontró cuatro cartuchos: según la CW Oswald había disparado con un revolver. ¿ cuál es la diferencia entre una pistola y un revolver?: la pistola, cuando la disparas, extrae automáticamente la vaina del cartucho utilizada, mientras que el revolver, que utiliza un cargador giratorio se queda con el cartucho dentro. Hay que abrir la tolva y vaciarla. Resulta extraño que Oswald, con las prisas del asesinato hubiera abierto el revolver y lo hubiera vaciado allí mismo, para además dejar huellas de su asesinato. Pero esto no es todo. Si fue realmente Oswald (que nadie le reconoció) si usó un revolver (cuando todo apunta a una pistola) entonces, ¿porqué los 4 cartuchos presentados por la Comisión Warren no son los mismos que se encontró el primer policía que llegó al lugar del crimen? ¿Y como lo sabemos?: porque este policía marcó los cartuchos con sus iniciales (PW) y luego estas marcas no aparecen en los cartuchos presentados. Además, para el policía los cartuchos que encontró eran diferentes a los que ahora le presentaba la Comisión Warren.

Ya hemos mencionado que Oswald fue asesinado el domingo por un tal Jack Ruby. Ruby era un conocido mafioso de la ciudad de Dallas, que regentaba un local nocturno al cual acudían la gran mayoría de policías de la ciudad, en esas

extrañas relaciones mafia-policía que tan a menudo se dan en EEUU. Sabemos esto por las declaraciones de algunas bailarinas del local como Nancy Hamilton, que dijo que bien bien el 75% de la comisaría de Dallas había

(Tippit, el policia de Dallas asesinado en extrañas circunstancias.La CW atribuye el asesinato a Oswald, cuando aquél procedía a detenerle, pero no existen pruebas concluyentes al respecto. Al revés, son muchos los interrogantes que envuelven a este misterioso suceso)

pasado alguna vez por el local de Ruby y que este tenía muy buenos amigos entre la policía. Solo así y aunque la CW lo niegue, fue como Ruby pudo acceder aquel domingo a la comisaría y asesinar a Oswald. Dijo que lo hizo por venganza, pero resulta extraño a primera vista que alguien que odie a otra persona le asesine de un disparo en el pecho (tal y como siempre hacía la mafia) y con un calibre 38 (el calibre de la mafia, como el 9mm parabellum lo es de ETA). ¿Cuál fue el papel de Ruby? Está claro, callar al “cabeza de turco” para siempre. Luego el fiscal Garrison descubrió que Oswald había sido un habitual de ese local, Oswald y Ruby se conocían desde hacía tiempo y que había más gente sospechosa (que luego veremos) clientes habituales ( no olvidemos que el local estaba cada noche lleno de policías). Pero ¿investigó todo esto la CW? ¡No! No hace falta decir que varias bailarinas del local murieron asesinadas o en extrañas circunstancias, como más de cuarenta testigos y personas involucradas de una u otra forma en el atentado: Oswald, Ruby, de Morentschild, Clay Shaw, David Ferrie, periodistas, bailarinas, testigos oculares, etc, etc. Los casos más comunes serán: atropellos y accidentes en carreteras solitarias o vehículos que se dan a la fuga; cáncer no detectado, golpes de karate en el cuello, disparos, suicidios ( aquí es curioso porque hubo suicidios como el de David Ferrie, que escribió una carta de suicidio, a máquina, no a mano, y luego la autopsia dice que murió de muerte natural). La cifra mayor de muertos se dan entre los años 63 y 65 o sea, poco después del asesinato y luego en 1967, inmediatamente después de reabrir el caso Jim Garrison y en el 76 después de las investigaciones del Senado. (en internet hay una pagina http://www.nbci.com, donde aparece toda la lista y es espectacular ver las fechas y las causas).

Pero volvamos. Ruby era un mafioso y a él le tocó el muerto de acabar con Oswald. Luego se pudrirá en la cárcel hasta que un día le visite el juez Warren. Allí, ante testigos dice: “si me lleva a Washington a testificar lo diré todo. Aquí no puedo hablar porque me matarán”. Luego una periodista (tengo las imágenes) le dice “¿puede decirnos que pasó en el asesinato?” a lo que Ruby constesta “esa pregunta deberá hacersela al actual presidente Lyndon Johnson” la periodista, sorprendida, le replica: “¿me lo podría volver a repetir?” a lo que Ruby contesta: “lo que le he dicho, que si Lindon Johnson no hubiera sido el vicepresidente, ahora Kennedy estaría todavía vivo”. Jack Ruby moría varios días después por un cáncer que jamás se le había detectado.No se le realizó la autopsia. Antes de testificar… de nuevo los secretos a la tumba. Hace falta que diga que le pasó a la periodista poco tiempo después? No hace falta ¿verdad?.

(para quien quiera ver esas imágenes, yo las tengo grabadas).

volver al menú

3º LAS MENTIRAS DE LA COMISIÓN WARREN

Ya hemos visto muchas pruebas y datos del atentado. La Comisión Warren, constituida poco después del asesinato por el nuevo presidente Johnson, estaba presidida por el Juez Supremo Earl Warren y de ella formaba parte también Allan Dulles, fundador de la CIA (que había sido cesado por Kennedy tras el fracaso de la invasión de Bahía Cochinos, en Cuba, porque Dulles reprochó a Kennedy que éste se hubiera negado a enviar los aviones norteamericanos en apoyo de los invasores, lo que produjo el fracaso de la invasión); también estaba el senador republicano Gerald Ford ( que luego sería presidente de los EEUU). Esta comisión, ya lo hemos mencionado, publicó en 1964, poco antes de las elecciones, los resultados y conclusiones de las investigaciones, en las que se reflejaba que Lee Oswald había sido el asesino, que había actuado solo y que lo había hecho por un insaciado anhelo de notoriedad y por enemistad política. Parecía un caso cerrado.

Pero el esfuerzo y la curiosidad de muchos investigadores, periodistas y gente anónima sucumbidos ante la atracción de un caso tan notorio y ante las evidentes contradicciones de los resultados de la CW impidieron que todo quedara en el olvido.

También hemos mencionado como muchos de estos periodistas o investigadores particulares desaparecerán en extrañas circunstancias. Aparte de la periodista que entrevistó a Ruby, hay otros casos llamativos: James Koethe y Bill Hunter, dos periodistas de Dallas; a uno le robaron los apuntes que había tomado para escribir un libro sobre el asesinato. Al otro, había mantenido una entrevista con Jack Ruby. Hay más muertes en extrañas circunstancias: Tom Howard, el primer abogado de Jack Ruby; Arlene Roberts, la mujer que había alquilado una habitación a Oswald en Dallas y que el día del asesinato testificó que llegó un coche de polícia a su puerta y, tras sonar el claxon, Oswald salió de casa; Nancy Jane Mooney, bailarina del club de Ruby, que testificó que Ruby y Oswald se conocían desde antes del asesinato; Nancy Hamilton, otra de las bailarinas del club de Ruby y que testificó que cada noche pasaban decenas de policias de Dallas por ese local; William Whaley, el taxista que llevó a Oswald a su casa después del asesinato; Lee Bowars, el ferroviario que vió “cosas extrañas” tras la valla del montículo de hierba. Eduardo Benavides, hermano del testigo del asesinato de Tippit. Y un largo etc.

El caso de Bowars es muy significativo, porque él, sin saberlo, fue uno de los testigos más importantes del caso. Bowars era un ferroviario que trabajaba en la estación que hay justo detrás del montículo de hierba, desde donde decenas de testigos habían oído disparos, visto salir humo y haber olido a pólvora. Bowars declaró en la CW que unos treinta minutos antes del atentado vio llegar un vehículo, conducido por un solo hombre, en el que éste hablaba por radio.

(La famosa foto de Mary Moornan, que recoge el impacto mortal de Kennedy en la cabeza.En el fondo se observa el montículo de hierba y la valla desde la cual, según numerosos testigos del atentado, se oyó un disparo, se vio humo y se olió a pólvora. Es la clave de la teoría de la conspiración.)

Poco después vio llegar un grupo de personas (tres o cuatro) entre los que había un policía, el cual echó a varios expectadores que querían ver desde allí el desfile. Luego dijo que cuando sucedió el atentado “le pareció ver algo extraño” y que “tuvo la certeza de que algo raro había ocurrido detrás de aquella valla”. Sin duda Bowars, aunque no vio disparar a nadie, fue testigo de la actuación del 2ºgrupo de tiradores de la plaza, el que acabó con la vida de Kennedy.

Para la CW no tuvo importancia que 52 testigos de la plaza Dealey declararan que habían sentido disparos desde la valla del montículo de hierba. Para la CW esto no podía encajar con su teoría del asesino solitario. Pero vayamos por partes.

Según la CW, hubo tres disparos. El primero falló, el segundo alcanzó a Kennedy en el cuello (según la CW entró por detrás del cuello, salió por la parte frontal, alcanzó a Connally en la espalda, mano y muslo) y la tercera es la bala fatídica disparada a la cabeza de Kennedy, la que acabó con él. La segunda, pues, es la bala mágica.

Según los médicos de Dallas que atendieron a Kennedy, los primeros en hacerlo antes de la autopsia oficial de Bethesda, la herida del cuello de Kennedy era una herida de entrada frontal, disparada desde delante. De esta

(Esta ampliación de la fotografía de Moornan muestra una extraña figura en la valla del montículo de hierba)

(Ampliación digital de la zona del montículo. Aquí se observa esta figura y lo que parece ser el fogonazo de un disparo)

(La anterior imagen, coloreada, mostraría el uniforme de un policía de Dallas de la época.)

(Policía de Dallas, el día del atentado, Compárese el uniforme)

declaración de los médicos tenemos constancia gracias a la rueda de prensa que ofrecieron justo después del anuncio de la muerte del presidente. El cirujano jefe de Dallas fue preguntado dos veces y dos veces ratificó que la herida de bala era entrante, disparada de cara a él. Esto es muy importante porque contradice de lleno a la CW. Tenemos constancia de esta declaración gracias a las imágenes de aquella rueda de prensa y las declaraciones escritas de los periódicos locales el día siguiente. Pero a la CW todo esto no le importa, porque el proceso de falsificación ya estaba en marcha. Es también muy importante que en esa rueda de prensa el cirujano jefe de Dallas dice que Connally ( el gobernador de Texas) está a punto de ser operado y se le va a extirpar una bala que tiene en el muslo. De esa bala no hay constancia, simple y llanamente ha desaparecido. Hubiera añadido una bala más a la lista…

En cambio, la bala mágica aparece semiintacta en la camilla del gobernador. Según la CW es la bala mágica, que ha realizado 7 heridas a Kennedy y Connally y ha aparecido ella solita en la camilla y casi intacta. Luego volveremos a esta bala, pero antes decir que los médicos de Dallas también declararon que Kennedy había sido herido en la espalda, unos 15 cm por debajo de la base del cuello. Todo esto, como digo, está reflejado con imágenes y texto en la declaración de prensa posterior al asesinato. El día siguiente, los médicos de Dallas que habían inspeccionado el cuerpo del presidente destruyeron todas sus notas (cosa inexplicable tratándose del asesinato del presidente de los EEUU). ¿qué o quién les presionó para hacer esto?. Ya he dicho al comienzo que la autopsia de Kennedy debió hacerse legalmente en Dallas aquel mismo día, pero está claro que el golpe de Estado no podía consentir y no hubiera sobrevivido a una autopsia honrada en el Parkland Memorial. Para ello secuestraron el cuerpo de Kennedy y se lo llevaron a Bethesda, cerca de Washington. Esta autopsia fue llevada a cabo por dos tenientes coronel sin experiencia en heridas de bala ( al contrario que en Dallas, donde hay muchos heridos de bala y los médicos tenían mucha experiencia en este sentido) y bajo las órdenes de almirantes y militares de mayor rango. Gracias a esto la herida de bala entrante en Dallas, en Bethesda era de salida, para que casara como herida producida por un disparo desde atrás, es decir, desde el Depósito de Libros. Si en Dallas la herida de la espalda estaba 15 cm bajo la base del cuello, en Bethesda está en la misma base del cuello y se especifica como el orificio de entrada de la herida en el cuello. Por tanto, dos heridas diferentes se manipulan para que parezcan una sola y se cambian las direcciones de las trayectorias para que casen con la teoría del disparo desde atrás, desde el depósito de libros.

También la herida de la cabeza cambia. En Bethesda será el doble de grande que en Dallas y además el cerebro del presidente ha desaparecido por completo. Esto se sabrá solo años después, cuando el fiscal Jim Garrison pida un análisis del cerebro para sus investigaciones y al final le tengan que reconocer que desapareció. ¡Es inaudito! ¡es auténticamente intolerable!. El propio gobierno de los EEUU reconociendo que el cerebro de JFK ha desaparecido. ¿qué pasa, que se les cayó por el camino?. Está claro, el cerebro es de la consistencia de la plastelina y queda dibujado en él la trayectoria de un disparo. Esta prueba hubiera sido insuperable para la CW.

El cuerpo de Kennedy fue alterado quirúrgicamente durante el vuelo de Dallas a Washington y luego fue cambiado a otro ataúd. Todo esto fue realizado mientras su esposa Jaqueline asistía al juramento del nuevo presidente Johnson. Hasta entonces no había querido separarse del cuerpo de su difunto marido, pero ahora tenía que ser testigo del juramento y a duras penas lograron convencerla. El cuerpo de JFK estuvo unos 20 minutos solo, durante los cuales se le practicó una incisión en forma de estrella en la parte superior del cráneo, siéndole extraído el cerebro. Agentes del FBI que participaron en la

autopsia de Bethesda reconocieron en su informe que el cuerpo daba la impresión de que había sido alterado.

También en la autopsia de Bethesda se extrajo una bala del cuerpo de Kennedy. Esta fue entregada a dos agentes del FBI (hay constancia documental de esa entrega) pero esa bala ha desaparecido y no sabremos jamás si era o no del mismo calibre que la utilizada en el atentado. Los médicos que realizaron la autopsia quemaron sus notas y se les ordenó que no realizaran comentarios de la misma. Las pruebas y las radiografías de la autopsia están selladas hasta el 2039.

(Diagrama de los disparos y las trayectorias)

Si empezamos a contar balas, tenemos la bala que falló (la que hirió a James Teague en el puente del tren), la bala mágica, la bala de Connally (desaparecida), la bala de Bethesda (desaparecida) y la bala del cerebro de Kennedy, desaparecida también junto al cerebro. Tenemos cinco balas como mínimo, pero podrían haber más. Un fotógrafo de Dallas tomó unas fotografías aquel día, en la plaza Dealey, donde se ve a un adjunto de cheriff coger una bala del pavimento de la calle y guardársela en el bolsillo. La limousine de Kennedy fue inmediatamente limpiada y reparada por orden de Johnson, como hemos visto. El traje de kennedy fue inmediatamente enviado a tintorería: está claro que alguien tenía prisa por borrar las huellas de un golpe de estado.

El propio informe Warren recoge numerosas fotografías en las que se observa el impacto de balas o trozos de bala en la limusina descapotada. ( una de ellas se ve claramente cómo ha impactado en el frontal del parabrisas delantero)

Tampoco la CW tuvo muy en cuenta el relato de una testigo que había visto a Jack Ruby pocos minutos antes del atentado conduciendo una furgoneta. De esta salió un hombre con lo que a la testigo le pareció un fusil enfundado. Pensó que era el servicio secreto que se estaba situando en la plaza. Ese mismo día, después del asesinato, acudió al FBI para aportar su testimonio de lo que había visto. El FBI le enseñó varias fotos y ella identificó a Jack Ruby.Cuando el domingo Ruby asesinó a Oswald ante las cámaras de TV la testigo se quedó de piedra y confirmó a su família que esa era la persona que ella había visto el viernes en la plaza Dealey conduciendo una furgoneta.Ella lo había identificado al FBI antes de que asesinara a Oswald pero cuando apareció publicado el informe Warren, la testigo lo leyó y vio como le habían manipulado su declaración, según la cual ella había sido incapaz de identificar a Ruby.

La bala mágica fue uno de los mayores engaños, sino el que más de la CW para tratar de convencernos del asesinato de Kennedy. Según la CW, basándose en la teoría de un abogado llamado Aaron Specter, la bala encontrada en la camilla de Connally (¡qué curioso, una bala encontrada fuera del cuerpo del herido!) había provocado siete heridas, dos a Kennedy y cinco a Connally. Esto podría parecer posible aunque muy dificil, pero hay varias evidencias que acompañan a la lógica. Aunque fuera posible que una bala causara siete heridas, está claro que esta debería quedar totalmente deformada. Cuando se dispara un proyectil, este, cuando impacta, se deforma. Se dispararon balas comparativas contra la muñeca de un cadáver y el proyectil quedó totalmente destrozado. En el caso de la bala mágica, la bala está prácticamente intacta. Además, según la película que grabó Abraham Zapruder, es fácil ver como la bala que hirió a kennedy no tiene nada que ver con la que hirió a Connally, puesto que transcurrió 1’5 segundos entre una y otra. El propio Connally declaró en rueda de prensa (tengo las imágenes) que la CW se equivocaba porque él mismo estaba seguro de que la misma bala que hirió a Kennedy no le hirió a él. Pero a la CW poco le importaban las evidencias. Por último, la prueba definitiva, las trayectorias de las heridas de Kennedy y Connally eran totalmente diferentes. Para resumir, la CW nos quiere hacer tragar lo siguiente: una bala que entra por la parte posterior del cuello de Kennedy, sale por la garganta, queda suspendida un segundo y medio en el aire, gira a la derecha, entra por la espalda de Connally, sale por el pecho izquierdo, vuelve a girar para alcanzar la muñeca de Connally, rebota y alcanza el muslo (la bala que el médico de Dallas dijo iban a sacar) y aparece ella solita, intacta, en la camilla de Connally. Para la Comisión Warren es más creíble esta teoría, claro está, que no la idea de más disparos. Como también es más creíble desechar el testimonio de 52 testigos que oyeron disparos desde el montículo. También hay que destacar que no solo las imágenes y la razón desmienten la teoría de la bala mágica; así, en el video de Zapruder se ve claramente que la bala que hiere a Kennedy no es la misma que hiere a Connally. Este había testificado ante la comisión Warren que estaba seguro de que la bala que le hirió a él no era la misma que la que hirió a Kennedy.

Si no hubo disparos desde el montículo, ¿porqué cientos de personas corrieron hacía allí después del atentado? ¿Porqué varios policías que acompañaban a la comitiva pararon su moto y fueron pistola en mano hacía allí?. ¿Porqué Lee Bowars vio cosas y gente extraña detrás de la valla? ¿Quiénes eran los individuos que según testigos y según un policía de Dallas se les identificaron como agentes secretos, cuando el servicio secreto dijo a la CW que allí no tenía a nadie vigilando la valla?. Ya resulta curioso que un servicio de seguridad no se preocupara por poner allí a nadie, en las más elementales normas de protección. Pero, entonces ¿quienes fueron aquellos que se identificaron con las placas del secret service? ¿qué pasó con los supuestos vagabundos sacados de un vagón de la estación de detrás de la valla, que fueron conducidos a comisaria? Existen varias fotografías sacadas por un fotógrafo de Dallas, nunca publicadas, en las que se ven a tres vagabundos conducidos por dos policías. Han sido sacados del vagón y son conducidos a un supuesto interrogatorio preventivo. En la foto se ve claramente que de los tres, el único vagabundo auténtico es el último, anciano y con las ropas roídas. Los dos primeros llevan ropas limpias, zapatos nuevos, cara afeitada, pelo bien cortado. No hay constancia de que los vagabundos fueran interrogados por la policía de Dallas. ¿Quiénes eran esos dos hombres? ¿Porqué un testigo de la plaza Dealey vio a un hombre correr desde la valla hacia los vagones de la estación justo después de los disparos?. La CW no hizo nada por investigar esto, lógicamente.

Tampoco importa la actitud del hombre del paraguas ( en un día soleado) ni el hombre que había junto a él levantando la mano (no como un saludo sino como una señal) ¿quienes eran?.

volver al menú

4º-JIM GARRISON Y LA TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN

Debemos agradecerle a Jim Garrison, fiscal del distrito de Nueva Orleans, el gran favor que realizó a la verdad investigando el asesinato del presidente. Si ya hemos señalado que otros investigadores y periodistas trabajaron por su cuenta para averiguar datos del asesinato ( que a Garrison le fueron de valía en muchos casos) será el propio Garrison el que ponga en marcha un juicio sobre el magnicidio.

Garrison (JG) era como digo fiscal del Distrito de Nueva Orleans, y el mismo día del asesinato se sintió atraído por una breve información que dio en TV un portavoz del FBI que declaró que Oswald había pasado ese verano en Nueva Orleans. JG preguntó inmediatamente a sus ayudantes si recordaban al tal Oswald y que investigaran algún dato que pudiera ayudar al FBI. Uno de ellos lo recordaba ( un tipo raro) y recordaba también su relación con David Ferrie, un hombre conocido en los bajos fondos de Nueva Orleans. Aquel mismo día JG decidió interrogar a Ferrie para averiguar si podía encontrar algún indicio o relación que ayudara a investigar el caso. En el interrogatorio a Ferrie, este negó conocer a Oswald, pero reconoció que el día antes del asesinato había volado en avioneta (Ferrie era piloto) hacia Dallas con unos amigos a patinar sobre hielo. A JG le extrañó la historia, dado que ese mismo día cayó una gran tormenta en Texas. Esto, junto al nerviosismo que mostró Ferrie durante el interrogatorio hizo que JG le detuviera para que el FBI le investigara más a fondo.

(David Ferrie y Lee Oswald se conocían desde la época de la patrulla civil.Esta foto lo atestigua, aunque la CW jamás encontró indicios de esa relación.)

Poco después el FBI puso en libertad a Ferrie y el portavoz del FBI de Nueva Orleans declaró en rueda de prensa que la detención de Ferrie había sido por orden de Garrison, que el FBI no había tenido nada que ver y que Ferrie estaba limpio. A Garrison le extrañó esta “agresividad” del FBI ante su cumplimiento del deber. El tema quedó ahí y pasaron los años, hasta que en 1967 Garrison en un vuelo hacia Washington, se encontró con un congresista amigo suyo, al que tenía mucho aprecio por su honradez e inteligencia. Durante el vuelo tuvieron una conversación y el congresista le dijo que no se creía lo de la CW ni lo del asesinato de Kennedy. Para Garrison, que hasta entonces había vivido de espaldas al caso, esta conversación fue un revulsivo que le llevó a retomar

(El siniestro aspecto de David Ferrie, que padecía alopecia, no pasaba desapercibido. Testigos del atentado recordaban haber visto un hombre de aspecto estrafalario por los alrededores. Murió en estrañas circunstancias, cuando Garrison se disponía a interrogarle. Con su muerte desaparecía uno de los principales testigos del caso).

el interés. Lo primero que hizo fue encargar todos los tomos de la CW y leer el informe. Allí comenzó todo. Para empezar se sorprendió de que todos los tomos estuviesen desordenados y no hubiese un índice adecuado. Parecía como si las pruebas, los hechos y las declaraciones fueran un conjunto inconexo. Todo estaba allí, pero desordenado. Le sorprendió la forma en la que fue detenido Oswald, sin una acusación formal, le escandalizó que durante su interrogatorio (12 horas) no hubiese un abogado ( con lo cual, todo lo declarado por Oswald no tendría validez en un juicio), ni una acusación formal contra él: parecía como si Oswald hubiese sido detenido, no se sabía bien porqué y no se le podía acusar exactamente de nada. Su perplejidad alcanzó niveles de rabia cuando repasó los testimonios de testigos durante el asesinato, testimonios ignorados o pasados por alto por la CW y definitivamente se indignó cuando, durante el interrogatorio del oficial de Oswald durante su entrenamiento en los marines, este reconoció que Oswald había realizado un examen de ruso. Garrison leyó la declaración y le pareció definitivamente que allí había gato encerrado. A la respuesta del oficial, el interrogador de la CW pasó automáticamente a otra pregunta y Garrison se preguntó ¿cómo puede ser que un dato tan importante pase inadvertido para el interrogador? ¿Cómo puede ser que datos importantes declarados en este informe pasen desapercibidos o sean ignorados por la comisión?. ¿Cuando Lee Bowars declara que ha visto algo raro detrás de la valla del montículo, el interrogador pasa automáticamente a otro tema?. Cuando un policía de Dallas reconoce la detención preventiva de los tres mendigos, el interrogador de la CW no pregunta si fueron interrogados en comisaría, qué declararon o qué aspecto tenían los mendigos…todo es pasado por alto y no hay que ser abogado para ver que algo falla clamorosamente.

Con esta inquietud personal, Garrison comienza a investigar las conexiones de Oswald en Nueva Orleans durante el verano de 1963. Pronto descubre que Oswald había sido detenido por un altercado público en la calle, cuando repartía propaganda pro-castrista. Fue interceptado por un grupo de exiliados anticastristas que le increparon. El policía que detuvo a Oxwald aquel día declara en su informe de aquel mismo día que “todo le había parecido un montaje”. Los pasquines que repartía Oswald llevaban escrita una dirección, calle Camp, que Garrison investigó. Encontró, con gran sorpresa, que aquella dirección correspondía al mismo edificio donde había trabajado Guy Banister, ex agente del FBI y del NIS (servicio de información naval) que además era un conocido anticomunista y fascista de Nueva Orleans, presidente de la Liga Anticomunista del Caribe. Garrison se preguntó ¿cómo puede ser que Oswald tuviera su oficina supuestamente procastrista en el mismo bloque que el mayor anticomunista de Nueva Orleans.?. La única diferencia era que el edificio daba a dos calles diferentes, calle Camp y calle Lafayette, pero era el mismo bloque. Pronto descubrió JG que en realidad Oswald conocía perfectamente a Banister y que la pelea de la calle había sido un montaje para conseguir un aire de “procastrista” en Oswald que le permitiese entrar en contacto con organizaciones y personas progresistas de la ciudad, en calidad de topo. Además le ayudaba el hecho de haber sido exiliado a la URSS. Todo ello le daba una tapadera de marxista cuando en realidad estaba trabajando intensamente junto a Bannister en los grupos armados de exiliados cubanos y agentes de la CIA que trabajaban en la operación Mangosta (guerra de guerrillas, sabotajes, asesinatos en Cuba). La oficina de la calle Camp no era otra cosa que la sede central del operativo en Nueva Orleans, justo enfrente de la oficina del FBI en la ciudad ( del que Bannister había formado parte) y muy cerca de las oficinas de la CIA y el NIS en Nueva Orleans.

Garrison encontró evidencias y testigos que afirmaban esta relación y la pertenencia de Oswald a los grupos anticastristas, lo que le sorprendió y abría nuevas líneas en la investigación: nada más y nada menos que el declarado por la CW “asesino del presidente” había mantenido estrechas relaciones con la comunidad de inteligencia de los EEUU. Todo empezaba a oler muy pero que muy mal. También descubrió que David Ferrie formaba parte del grupo y que a la cabeza había un tal Clay Bertrand. Este era supuestamente el pez gordo que dirigía todo el operativo mangosta en Nueva Orleans. Pero Garrison no logró encontrarlo en un principio. Prosiguió sus investigaciones y supo que Kennedy había ordenado aquel mismo verano (1963) que el operativo mangosta fuese suspendido y que todas las armas y los campamentos de entrenamiento fuesen desmantelados. El FBI cumplió las órdenes a regañadientes pero esta orden de Kennedy levantó ampollas en la comunidad de exiliados y en la CIA, que se sintieron traicionados de nuevo por Kennedy.

Finalmente Garrison dio con Clay Bertrand: se trataba de Clay Shaw, hombre de negocios muy conocido en Nueva Orleans, y que había sido acusado en su día por un periódico italiano de dirigir una empresa llamada Mondo Comerciale que trabajaba como tapadera de la CIA para operaciones encubiertas de propaganda política anticomunista en Italia.

Inmediatamente el caso salió a la luz (la oficina de Garrison estaba siendo espiada desde hacía tiempo) y todo el sigilo que JG había querido hasta recopilar más pruebas se fue al garete. Esto provocó inmdiatamente la muerte en extrañas circunstancias de David Ferrie (dejó dos notas de suicidio sin firmar y la autopsia dijo que se trataba de un paro cardíaco) con lo que desaparecía una de las piezas para esclarecer el caso.

(Clay Shaw, alias Clay Bertrand. La Comisión Warren no encontró indicios de su pertenencia a la CIA, pero Richard Helms, antiguo director de la Agencia, reconoció en 1976 que Shaw “había tenido relaciones con la CIA”) .

Finalmente se celebró el juicio, en el que Garrison expuso las pruebas que aquí hemos señalado a lo largo de este texto, y muchas más que me dejo. Entre ellas, por primera vez, y gracias al trabajo de Garrison, fue posible ver la cinta de la grabación de Abraham Zapruder (cuyas imágenes han dado la vuelta al mundo) en la que se ve claramente el asesinato, como Kennedy se pone las manos en la garganta cuando recibe el primer disparo (prueba de que le vino desde delante y no desde atrás) así como el disparo de la cabeza, frontal y desde el lado. Resulta imperdonable que esta película, comprada a Zapruder por la revista Time-Life estuviera años guardada en un cajón sin ser publicada. El motivo está claro, porque a ojos vista desmonta totalmente la lógica de la Comisión Warren. ¿cómo un medio de comunicación puede autocensurar unas imágenes que hubieran representado un éxito exclusivo sin precedentes si no es porque de por medio hay la voluntad clara de tapar y ocultar la verdad?.

Más tarde, otras fotos como la de Mary Moornan, Orveyl Nix o Altgens han aportado mucha información y detalles muy interesantes sobre el asesinato.

Hay que decir que el juicio se perdió, aunque años más tarde el director de la CIA Richard Helms reconoció que Clay Shaw había trabajado para la CIA.

La reapertura del caso en 1976 por el congreso de los EEUU puso de manifiesto la existencia de una grabación sonora del atentado, autentificada por una comisión de expertos, en la que se reconocía que habían habido más de tres disparos aquél día. Este avance oficial, que abría el camino al reconocimiento efectivo de una conspiración, chocó de nuevo con la burla oficial cuando dicha comisión del Congreso, después de reconocer al menos un cuarto disparo, automáticamente dice que si hubo una conspiración en Dallas aquel día no hay pruebas para ello y que si hubo más disparos, no necesariamente tenían por qué estar relacionados. Tratan de decirnos, con esta estupidez, que si hubo dos tiradores aquel día sería porque dos personas diferentes había pretendido asesinar a Kennedy por su cuenta a la misma vez. ¡Increible!

Y aunque esta estupidez fuese cierta y el otro tirador no hubiese tenido nada que ver con el supuesto asesino oficial Oswald, entonces ¿quien era ese otro tirador y que ha hecho el gobierno de EEUU por detenerle?

4-A MODO DE CONCLUSIÓN

Es fácil deducir que John Kennedy fue asesinado porque los sectores poderosos de los aparatos económicos, militares y políticos de los EEUU, que son la misma cosa, así lo decidieron y toleraron. El motivo: los errores y poca agresividad de JFK en Cuba y su voluntad de retirar las tropas de Vietnam (decreto que firmó días antes de morir, que nunca se llevó a cabo y que se ha mantenido en secreto hasta ahora). En este asesinato se entrecruzaron, como mínimo, la connivencia del vicepresidente Johnson (nivel político) ,la CIA, el FBI y la Comunidad de Inteligencia (incluyendo el Secret Service) así como la judicatura (juez supremo Earl Warren). Los fallos de seguridad son imperdonables y si no hubiese habido una conspiración aquel día incluso alguien con una pistola podía haber matado al presidente fácilmente. La autopsia fue una autopsia militar, falseada, y todos los datos y conclusiones de la Comisión Warren están escandalosamente manipulados para la causa común de la teoría del asesino solitario.

Ese cabeza de turco llamado Oswald, que en realidad trabajó para la CIA y murió siéndolo (cuando la CIA abra sus archivos sobre él lo sabremos) un FBI que ocultó y manipuló pruebas, que perdió otras tantas por el camino, en la investigación más chapucera, manipulada y falsa de la historia de los EEUU.

Un complejo de inteligencia, formado por la CIA y otras agencias, en especial el FBI de John Edgard Hoover y en el que colaboró la comunidad exiliada cubana y los sectores anticomunistas con el objetivo de derribar a Castro, de donde salieron los asesinos (una emboscada militar a todos los efectos). Dos grupos mínimo de asesinos participaron en el operativo (aunque probablemente fueron tres): desde el deposito de libros, desde el edificio dalltex y desde el montículo. Cada grupo al menos con un tirador y un observador con radio. Además, seguramente más gente intervino: miembros disfrazados de policía o agentes secretos que en el montículos despejaron a la gente antes y después del atentado; los supuestos vagabundos; el hombre del paraguas y su acompañante brazo en alto; la mujer del pañuelo que grabó todo el atentado corriendo junto a la limusina, que tuvo una actitud extraña antes y después del atentado…

Solo en el 2039 tendremos acceso a los miles de informes de la CIA, FBI, autopsias oficiales, etc. Solo entonces, quizá, sabremos realmente la verdad. Si es que al final los publican, si es que al final no lo manipulan de nuevo.

5- SINÓPSIS DEL ATENTADO

A modo de aclaración respecto al modus operandi de los asesinos, baste esta relación esquemática del asesinato, así como de los elementos extraños, en su mayoría ya explicados.

Sobre la ruta del cortejo, ya hemos señalado que se produce una modificación del recorrido la noche anterior y no queda claro quien tiene la responsabilidad última en el tema, aunque sí está claro que tanto el alcalde Earle Cabell como el SS debían ser responsables del tema. Aquí hay que detenerse para tener en cuenta varios aspectos: ¿por qué ese cambio repentino de planes? ¿sabía el FBI y la policía de Dallas que en el TSBD trabajaba Lee Oswald, un “notorio” marxista?. Y lo que es más importante: los diarios de Dallas amanercieron esa mañana con una foto en portada del trayecto que iba a seguir la caravana. En ese trayecto no figuraba la modificación del recorrido decidida la noche anterior, por lo que el cortejo no giraría hacia la calle Elm sino que seguiría recto hacia la calle Houston. Entonces, si Oswald era el asesino solitario, aquella mañana debía desconocer el cambio de trayecto (hasta los periódicos lo desconocían), por lo que hubiera debido disparar a Kennedy subiendo por Houston ( ya que él desconocía el giro hacia Elm).

Diez minutos antes del atentado se produce una crisis de epilepsia cerca del edificio TSBD. Los testigos identifican a un hombre de piel morena, de aspecto latino. Llega una ambulancia, que lo traslada al Parkland pero cuando esta llega al aparcamiento de ambulancias del Hospital, el supuesto epiléptico se levanta de la camilla y se va andando, dejándo atónitos a los camilleros. Por tanto no ingresa en el Hospital ni es identificado ¿no es extraño este comportamiento?. No, no lo es si tenemos en cuenta que este individuo actuó con el objetivo de que su “escándalo” permitiría situar a los grupos de tiradores y a los equipos de apoyo en el atentado sin llamar la atención.

A las 12:29 la limusina irrumpe en la plaza Dealey. Va a una velocidad lenta, que se reduce a 12 Km/h cuando gira a Elm. Resulta claramente inexplicable el abandono de las más elementales medidas de seguridad: si Kennedy iba a viajar en un descapotable, deberían haberse extremado las medidas de protección, incluyendo guardias en los edificios más altos, agentes en la calle e investigaciones previas exaustivas. Todo esto se evitó, incluyendo el escandaloso ejemplo de que en Dealey, según el SS, no había ni un solo agente de seguridad. ¿podemos creernos esta supuesta incompetencia?.

A las 12:30 suenan los disparos. Nadie atina a cifrar el número, puesto que la acústica del lugar y la impresión del atentado así lo impide. Pero hay algo que pasa inmediatamente: decenas de testigos presentes en la plaza, de repente, corren hacía el montículo de la elevación, porque han oido desde allí disparos y piensan que el asesino se encuentra allí. Varios policias motorizados se detienen y , pistola en mano, acuden al lugar. Unos afirman oler a pólvora, otros afirman haber visto el humo del disparo. Lee Bowars afirma haber visto algo extraño detrás de la valla. Y, lo más curioso de todo, cuando la gente y los policías motorizados llegan al lugar, de repente, salidos de la nada, hay varios individuos que se identifican como agentes del servicio secreto ¿quiénes son estos hombres, si el SS reconoce que no tenía a nadie apostado allí?. Decenas de testigos afirmaron a la CW que habían oido disparos desde el montículo y todos fueron rechazados ¿es esto una investigación seria? ¿Investigó la CW quienes eran aquellos extraños hombres que se identificaron como SS?. Pero hay más: Testigos apostados en el puente del Ponchartrain o de los edificios altos frente al montículo, al otro lado de la plaza, afirman haber visto a uno o varios individuos correr desde la valla hacía los trenes, estos fueron registrados por la policía y encontraron a varios “vagabundos” allí. Hay fotografías de un periodista de Dallas en los que se ve a tres individuos siendo conducidos por dos policias a comisaria, para su supuesta identificación. Se ve claramente en la foto como los dos individuos de delante no paracen indigentes: son jóvenes, llevan buenas ropas, van bien peinados, zapatos límpios, van afeitados. Para nada parecen vagabundos. Resulta sorprendente también ver como son conducidos por los policías de Dallas (merece la pena observar la posición del fusil de los policias,la relajación de los policias teniendo en cuenta que hace pocos minutos que ha sido asesinado un presidente de los Estados Unidos y que conducen a sospechosos). Cuando se investigó la identidad de estos vagabundos resulta que ¡no fueron identificados en comisaria!.Se les dejó marchar y ya está.¡ Todo ello en la investigación del asesinato de un presidente!. Huele mal, muy mal.

(Atención a esta fotografía. Estos son los famosos vagabundos detenidos por la policia de Dallas en un tren detrás de la valla del montículo de hierba. Fueron conducidos a comisaria pero no se les interrogó.Posteriormente fueron puestos en libertad y nada más se ha sabido de ellos.Las fotografías jamás fueron publicadas. De los tres, tan solo el último parece un vagabundo. Los dos primeros van bien vestidos, con ropa limpia, bien afeitados. Lo más sorprendente de todo es que han sido identificados: son Howard Hunt y Frank Sturgis, dos conocidos agentes de la CIA, que trabajaron para la Agencia en Amércia Latina. Sturgis fue detenido años más tarde por su implicación en el caso Watergate.¿Qué hacían dos agentes de la CIA en el lugar del atentado, si la Agencia asegura que no tenía allí a nadie? ¿Porqué se ocultó este dato? Y ¿Porqué la CW no lo investigó?

(Otra fotografía de los vagabundos, de menor calidad. Obsérvese la “relajación” de los policías que los custodian, la forma de coger sus fusiles. No parece la forma más correcta de conducir a tres sospechosos minutos después del asesinato de un presidente. ¿Porqué estas fotos jamás fueron publicadas?)

En la secuencia del video de Zapruder, junto con el sonido autentificado, observamos como el primer disparo, que no hiere a Kennedy, provoca que este se gire ( la foto de Altgens muestra como los miembros del servicio secreto que van en los dos vehículos de atrás se giran al oir en disparo y como uno de ellos se detiene y bajan los agentes). Todo esto indica, junto con los testimonios de los testigos, de que el primer disparo provino de atrás, bien del depósito, bien del edificio Dalltex. El segundo disparo es el que hiere a Kennedy en el cuello. El presidente se lleva las manos al cuello, señal de un disparo frontal, disparado desde la valla del montículo.

El tercer disparo ( que podría ser simultáneo a un cuarto) hiere a Kennedy en la espalda ( se observa como el presidente va callendo lentamente hacía delante en su vehículo). Es,por tanto, un disparo efectuado desde atrás.

El quinto disparo es letal, disparado contra la cabeza desde el montículo. ( esto lo vemos gracias al video de Zapruder y al testimonio de innumerables testigos). Casi simultáneamente es disparado el sexto y último tiro, que hiere al gobernador Connally. Hay que señalar que, o bien el primero o bien el cuarto disparo serán los causantes de la herida del testigo James Tague en el triple puente ( por tanto es un disparo desde atrás), mientras que, o bien alguna bala o bien algún fragmento del resto de proyectiles, serán las causantes tanto del resto de heridas de Connally como de los desperfectos en la limusina (recogidos en las fotografías de la CW).

Quiero detenerme ahora en algunos extraños comportamientos que se sucedieron en esos escasos segundos y en los momentos posteriores.

Umbrella Man: este hombre, conocido por el término inglés que significa hombre-paraguas, es un siniestro personaje, no identificado todavía, que acudió y estuvo presente en el atentado. Iba acompañado de otro joven, de tez morena (¿cubano quizás?) y ambos estuvieron sentados en el bordillo de la calle Elm esperando a la comitiva. Una fotografía de ellos minutos antes del atentado muestra como están juntos los dos y esperando la llegada de Kennedy. Pues bien, durante el atentado, la película de Zapruder recoge un comportamiento cuando menos sospechoso de ambos: en la secuencia se observa como el hombre de negro abre el paraguas ( en plena luz del día, con un sol radiante) mientras que su acompañante latino extiende su brazo hacia arriba, más en señal de algo que de saludo.

(¿Qué hace un paraguas abierto en un día soleado?.¿Quiénes eran estos dos personajes sospechosos que jamás fueron identificados?. El segundo hombre, ¿está saludando o hace una señal con el brazo?)

Resulta sospechoso, como digo, el comportamiento de esta pareja. En 1976 apareció un hombre que afirmaba ser el umbrella man y dijo que acudió con el paraguas porque Kennedy le caía mal y quería llamar su atención para cuando éste pasara junto a él. Se le preguntó si conocía al joven de tez morena que le acompañaba y dijo que no recordaba a nadie y que él fue solo. Aparte de la falsedad de esta historia y de este testigo, está claro que umbrella man y su acompañante jugaron un papel en el atentado, quizá como señalizadores a los tiradores de que Kennedy no había sido herido de muerte todavía (justo cuando

(Minutos antes de que pase la caravana presidencial, el hombre del paraguas y su acompañante esperan el paso de la comitiva. En 1976 el supuesto Umbrella Man dijo al Congreso que no recordaba a nadie junto a él saludando a Kennedy en el momento del atentado. Según esta foto ¿se conocían ambos?

la limusina pasaba frente e ellos). El paraguas podría entenderse como elemento de señalización a los observadores con radio de cada grupo de tiro, mientras que su acompañante, brazo en alto, indicaba si Kennedy había sido o no mortalmente herido. El brazo extendido hacia arriba señalizaría la necesidad de realizar un disparo más, que llegó finalmente desde el montículo y que fue el que acabó con la vida del presidente.

Babuska Lady: Llamada así por el característico pañuelo en la cabeza que le da nombre. Esta mujer, que no ha sido identificada precisamente por llevar su cabeza cubierta por ese pañuelo, es fácilmente observable en las películas de Zapruder y de Nix. Esta desciende corriendo por la calle Elm, a la misma altura que la limusina. Lleva en la mano una cámara de filmar y recoje toda la secuencia en la que Kennedy recibe el disparo en la cabeza. Muchos investigadores han insinuado que estas imágenes podrían contener la prueba definitiva del tirador desde el montículo, puesto que la posición desde la que Babuska grabó el atentado era inmejorable.

Años después del atentado, un investigador recibió la visita de una mujer desconocida que decía ser la mujer de la que hablamos. Según ella, aquel día había acudido a grabar el cortejo y que a la mañana siguiente del asesinato se le presentaron dos agentes de polícia en su casa. Le dijeron que se llevaban la cinta de la cámara para utilizarla en la investigación del asesinato, pero nunca más se supo de ellos ni por supuesto de la cinta. Sea cierto o no esta historia,

(Primera instantánea de esta extraña mujer.Aquí vemos como filma el coche de Kennedy justo en el momento del disparo fatal. El valor de esta testigo radica en que ella,gracias a su cámara, recogió seguramente la imagen del asesino de la valla del montículo, que se ve al fondo. Jamás apareció esa grabación, a pesar del gran valor de la misma.)

 

de la cual hay ciertas dudas, lo que si es totalmente plausible es que esas imágenes constituyen quizá una prueba concluyente para el caso y, por esto mismo, no se han hecho públicas hasta ahora. Cabe una última pregunta al respecto: en una época economicista como la que vivimos, ¿ quien podría pensar que la mujer que grabó esas imágenes no las publique, pensando en la cantidad de dinero que ganaría con ello?

 

 

 

Otro elemento descorazonador y que ya hemos comentado es el de el innumerable listado de testigos directos o indirectos del magnicidio desaparecidos en extrañas circunstancias: asesinatos, suicidios, accidentes inexplicables o siniestros, enfermedades no detectadas, etc.

Por último, no quiero dejar pasar por alto un elemento muy significativo y que viene despejando dudas, poco a poco, respecto al atentado. La CIA ha venido desclasificando con cuentagotas algunos de sus documentos que arrojan luz sobre el caso. En muchos casos son documentos indirectos, pero directamente relacionados y que dan pistas (y en muchos casos dan la razón a aquellos que llevan años y años investigando); otros son comentarios o entrevistas de exdirectores de ” la compañía” ( así llaman en EEUU a la CIA).

Entre estas declaraciones hay que destacar dos de Richard Helms, exdirector de la CIA y director del Operaciones Especiales de la agencia durante los años 60. Helms reconoció en su día que Clay Shaw había “tenído contactos” con la CIA, lo que equivale a reconocer que trabajó para la agencia. Esta fue la punta de lanza de Garrison para animar la teoría de la conspiración en el asesinato. Si durante el juicio hubieran habido pruebas feacientes de esta relación Shaw-CIA, como reconoció más tarde Helms, Garrison hubiera ganado el juicio.

En segundo lugar, hace poco Helms ha reconocido también que durante los años 50 y 60 la CIA llevó a cabo un programa, junto a otras agencias de inteligencia norteamericanas, para introducir agentes “supuestamente desertores” “desencantados” con el capitalismo, para que se exiliaran a los países del Este, en especial la URSS. Esto tenía el fin de probar una forma de penetración humana en el hasta entonces inexpugnable búnker soviético.(por aquella época el espionaje técnico de satélites y aviones espías estaba en su fase de inicio). Esta declaración es, a mi entender, todo un reconocimento de que Oswald, uno de los pocos que emigraron a la URSS en aquella época, era miembro de este programa y , por tanto, miembro de los Servicios de Inteligencia norteamericanos.

Otros datos rebelados han sido la desclasificación de los documentos referidos a la guerra de Vietnam y como pocos días después del magnicidio, el presidente Johnson cambió y revertió la política de Kennedy respecto a Vietnam.

También un documento reciente rebela un plan de la CIA para actuar contra las informaciones e investigaciones que ponían en duda la versión oficial del atentado, impartiendo pautas y mecanismos para silenciar y actuar contra estas investigaciones (ver siguiente apartado)

volver al menú

DOCUMENTOS SOBRE EL ASESINATO:

En este apartado final quiero aportar tres documentos que me parecen muy interesantes para comprender y profundizar aún más en el caso. Se trata de las conclusiones de la Comisión Warren respecto al asesinato del presidente; en segundo lugar las conclusiones del Fiscal del Distrito de Nueva Orleans, Jim Garrison, que es el más importante investigador de la visión “crítica” del atentado y, por último, un informe de la CIA, desclasificado, en el que se pone de manifiesto la preocupación de la Agencia por la incredulidad de los norteamericanos respecto a las conclusiones oficiales de la Comisión Warren. Este informe recoge además toda una serie de directrices a seguir por sus agentes para “hacer creer” al pueblo norteamericano “la verdad” de la CW y negar las evidencias aportadas por otros investigadores críticos.

 

Conclusiones del Informe de la Comisión Warren

Traducción literal extraída del Warren Comisión Report

    1. Los disparos que mataron al Presidente Kennedy e hirieron al Gobernador Conally fueron disparados desde la ventana del sexto piso en la esquina sudeste del Texas School Book Depository. Esta determinación se basa en lo siguiente
      1. Testigos en la escena del asesinato vieron disparar un rifle desde el sexto piso del edificio, y algunos testigos vieron un rifle en la ventana inmediatamente después de que se produjeran los disparos.
      2. La casi completa bala encontrada en la camilla del Gobernador Conally en el Parkland Memorial Hospital y los dos fragmentos de bala encontrados en el asiento frontal de la limusina presidencial fueron disparados desde el Mannlicher-Carcano de 6’5 mm encontrado en la sexta planta del edificio, a la exclusión de cualquier otra arma.
      3. Los tres casquillos usados encontrados cerca de la ventana en el sexto piso y en la esquina sudeste fueron disparados desde el mismo rifle que disparó la bala y fragmentos descritos anteriormente, a la exclusión de cualquier otra arma.
      4. El parabrisas de la limusina presidencial fue golpeado por un fragmento de bala en la cara interior del cristal, pero no fue penetrado.
      5. La naturaleza de las heridas de bala sufridas por el Presidente Kennedy y el Gobernador Conally y la localización del coche en el momento de los disparos establece que las balas fueron disparadas desde arriba y atrás de la limusina presidencial, impactando al Presidente y al Gobernador como sigue:
        1. El Presidente fue primero herido por una bala que entró por la parte trasera del cuello y salió a través de la parte más baja del frente de su garganta, causando una herida que no necesariamente habría sido letal. El Presidente fue herido por segunda vez por una bala que entró por la parte derecha-trasera de su cabeza causando una gran y fatal herida.
        2. El Gobernador Conally fue herido por una bala que entró por la parte derecha de su espalda y viajó hacia abajo a través de la parte derecha de su pecho, saliendo bajo su pezón derecho. Esta bala pasó después a través de su muñeca derecha y entró en su muslo izquierdo, donde causó una herida superficial.
      6. No hay evidencia creíble de que los disparos fueran realizados desde el Triple Paso del Ferrocarril al frente de la caravana presidencial, o desde cualquier otra localización.
    2. El peso de las pruebas indica que se realizaron tres disparos.
    3. Aunque no es necesario para ninguna conclusión esencial de la Comisión determinar que disparo impactó al Gobernador Conally, hay una persuasiva evidencia de los expertos para indicar que la misma bala que atravesó la garganta del Presidente también causó las heridas del Gobernador Conally. De cualquier manera, el testimonio del Gobernador Conally y ciertos factores han dado lugar a ciertas diferencias de opinión respecto a esta probabilidad pero no hay ninguna duda en la mente de ningún miembro de esta comisión de que todos los disparos que causaron las heridas del Presidente y del Gobernador Conally fueron disparados desde la ventana del sexto piso del Texas School Book Depository.
    4. Los disparos que mataron al Presidente Kennedy e hirieron al Gobernador Conally fueron disparados por Lee Harvey Oswald. Esta conclusión se basa en lo siguiente:
      1. El rifle Mannlicher-Carcano de 6’5 mm desde el que se realizaron los disparos era propiedad y estaba en posesión de Oswald.
      2. Oswald llevó este rifle al edificio del depósito en la mañana del 22 de Noviembre.
      3. Oswald, en el momento del asesinato estaba presente en la ventana del sexto piso desde la cual fueron realizados los disparos.
      4. Poco después del asesinato, el Mannlicher_Carcano que pertenecía a Oswald fue encontrado parcialmente escondido entre algunos cartones en la sexta planta y la improvisada bolsa de papel en la cual Oswald llevó el rifle al depósito fue encontrada cerca de la ventana desde la que los disparos fueron realizados.
      5. Basándose en los testimonios de expertos y en el análisis de las películas del asesinato, la Comisión ha concluido que un francotirador de la capacidad de Lee Harvey Oswald pudo haber realizado los disparos desde el rifle usado en el asesinato dentro del tiempo del tiroteo. La Comisión ha concluido que Oswald poseía la habilidad con un rifle que le permitía cometer el asesinato.
      6. Oswald mintió a la policía tras su arresto respecto a cuestiones importantes.
      7. Oswald intentó asesinar al General Edwin A. Walker (U.S. Army) el 10 de Abril, 1963, demostrando su disposición para tomar una vida humana.
    5. Oswald asesinó al patrullero J. D. Tippit aproximadamente 45 minutos después del asesinato. Esta conclusión refuerza el descubrimiento de que Oswald realizó los disparos que mataron al Presidente Kennedy e hirieron al Gobernador Conally y es apoyada por lo siguiente:
      1. Dos testigos presenciales vieron el tiroteo de Tippit y siete testigos escucharon los disparos y vieron al pistolero dejar la escena con un revolver en la mano. Estos nueve testigos identificaron positivamente a Oswald como el pistolero que vieron.
      2. Los casquillos encontrados en la escena del tiroteo fueron disparados por el revolver en posesión de Oswlad cuando fue arrestado, a la exclusión de cualquier otra arma.
      3. El revolver en posesión de Oswald en el momento de su arresto fue comprado y pertenecía a Oswald..
      4. La chaqueta de Oswald fue encontrada a lo largo del camino de huida tomado por el pistolero mientras escapaba de la escena del crimen.
    6. 80 minutos después del asesinato y 35 minutos después del asesinato de Tippit Oswald se resistió al arresto en el teatro intentando disparar a otro policía de Dallas.
    7. La Comisión ha alcanzado las siguientes conclusiones respecto al interrogatorio de Oswald y la detención por la policía de Dallas:
      1. Excepto por la fuerza requerida para realizar el arresto, Oswald no estuvo sujeto a ninguna coacción física por ningún oficial de la ley. Fue advertido de que no podía obligársele a realizar ninguna declaración y que cualquier cosa que dijera podría usarse contra él en un juicio. Fue advertido de su derecho a ser aconsejado. Se le dio la oportunidad de obtener consejo de su propia elección y se le ofreció asistencia legal de la Dallas Bar Association, la cual rechazó en ese momento.
      2. Profesionales de los periódicos, la radio y la televisión fueron autorizados sin inhibición para acceder al área a través de la cual Oswald tenía que pasar cuando era trasladado desde su celda a la habitación de interrogatorios y a otras secciones del edificio, sometiendo a Oswald a hostigamiento y creando unas condiciones de caos que no conducían al ordenado interrogatorio o a la protección de los derechos del prisionero.
      3. Las numerosas afirmaciones, algunas veces erróneas, hechas a la prensa por varios oficiales del orden durante este periodo de confusión y desorden en la estación de policía, habría presentado serios obstáculos para la obtención de un juicio justo para Oswald. A tal extremo la información era errónea o mal interpretada que ayudó a crear dudas, especulaciones y miedos en la mente del público que de otro modo no hubieran aflorado.
    8. La Comisión ha alcanzado las siguientes conclusiones respecto al asesinato de Oswald por Jack Ruby el 24 de Noviembre, 1963:
      1. Ruby entró en los sótanos del Departamento de Policía de Dallas poco antes de las 11:17 a.m. y mató a Lee Harvey Oswald a las 11:21
      2. Aunque las pruebas del modo de entrada de Ruby no son conclusiva, la evidencia indica que bajó por la rampa desde Main Street hasta el sótano del Departamento de Policía.
      3. No hay pruebas que sustenten el rumor de que Ruby fue ayudado por miembros de la policía de Dallas en el asesinato de Oswald.
      4. La decisión del Departamento de Policía de Dallas de transferir a Oswald a la cárcel del condado a la vista del público fue desafortunada.

Los preparativos realizados por el departamento de Policía el Domingo por la mañana, solamente unas horas antes del intento de traslado, fueron inadecuados. De importancia crítica fue el hecho de que los representantes de los medios y otros no fueron excluidos del sótano incluso después de que la policía fuera notificada sobre intentos contra la vida de Oswald. Estas deficiencias contribuyeron a la muerte de Lee Harvey Oswald.

  1. La Comisión no ha encontrado evidencia de que Lee Harvey Oswald ni Jack Ruby fueran parte de ninguna conspiración, interna o extranjera, para asesinar al Presidente Kennedy. La razones para esta conclusión son:
    1. La Comisión no ha encontrado pruebas de que nadie ayudase a Oswald en planear o llevar a cabo el asesinato. En esta conexión han sido profusamente investigadas, además de otros factores, las circunstancias que rodean a la planificación de la ruta de la comitiva a través de Dallas, la contratación de Oswald en el Texas School Book Depository Co. el 15 de octubre de 1963, el método por el cual el rifle fue introducido en el edificio, la colocación de cajas de libros en la ventana, la huida de Oswald del edificio, y el testimonio de los testigos del tiroteo.
    2. La Comisión no ha encontrado pruebas de que Oswald estuviera envuelto junto con alguna persona o grupo en una conspiración para asesinar al Presidente, aunque han sido profundamente investigados, además de otros posibles aspectos, todas las facetas de las asociaciones de Oswald, sus finanzas y hábitos personales, particularmente durante el periodo que siguió a su regreso de la Unión Soviética en Junio de 1962.
    3. La Comisión no ha encontrado pruebas que muestren que Oswald estuvo empleado, persuadido o animado por cualquier gobierno extranjero para asesinar al Presidente Kennedy o de que el fuera un agente de un gobierno extranjero, aunque la Comisión ha revisado las circunstancias que rodearon la deserción de Oswald a la Unión Soviética, su vida allí desde Octubre de 1959 hasta Junio de 1962 tan lejos como podía ser reconstruida, sus conocidos contactos con el Comité Juego Limpio Para Cuba y sus visitas a las Embajadas Cubana y Soviética en Ciudad de México durante su viaje a México desde el 26 de Septiembre hasta el 3 de Octubre de 1963, y sus conocidos contactos con la Embajada Soviética en los EE.UU.
    4. La Comisión ha explorado todos los intentos de Oswald de identificarse a si mismo con varios grupos políticos, incluyendo el Partido Comunista USA, el Comité Juego Limpio Para Cuba, y el Partido de los Trabajadores Socialistas, y ha sido incapaz de encontrar ninguna evidencia de que los contactos que el inició fueran relacionados con el subsecuente asesinato del Presidente.
    5. Todas las pruebas ante la Comisión establecen que no hay nada que soporte la especulación de que Oswald era un agente, empleado o informante de el FBI, la CIA o cualquier otra agencia gubernamental. Han sido profundamente investigadas las relaciones anteriores al asesinato con todas las Agencias del Gobierno de los EE.UU. Todos los contactos con Oswald por cualquiera de estas Agencias fueron hechos en el ejercicio regular de sus diferentes responsabilidades.
    6. Ni las relaciones directas o indirectas entre Lee Harvey Oswald y Jack Ruby han sido descubiertas por la Comisión, ni ha sido posible encontrar una prueba creíble de que se conocieran entre si aunque una profunda investigación fue hecha a partir de los numerosos rumores y especulaciones sobre tales relaciones.
    7. La Comisión no ha encontrado prueba de que Jack Ruby actuará con cualquier otra persona en el asesinato de Lee Harvey Oswald.
    8. Tras una cuidadosa investigación, la Comisión no ha encontrado una prueba creíble de que ni Jack Ruby ni el oficial Tippit, que fue asesinado por Oswald, se conocieran entre si o que Oswald y Tippit se conocieran entre si. Debido a la dificultad, la negación certera de que otros hayan estado envueltos, bien con Oswald o con Ruby no puede ser demostrada categóricamente, pero si hubiera alguna prueba de ello ha estado más allá del alcance de las Agencias de Investigación y los recursos de los EE.UU y no ha sido presentada a esta Comisión.
  2. En su completa investigación la Comisión no ha encontrado evidencia de conspiración, subversión o deslealtad al Gobierno de los EE.UU por ningún agente local, estatal o federal.
  3. Basándose en la evidencia ante la Comisión se concluye que Oswald actuó solo. Por consiguiente, para determinar los motivos del asesinato del Presidente Kennedy, uno debe mirar al asesino por sí mismo. Las claves de los motivos de Oswald pueden ser encontradas en su historia familiar, su educación o falta de ella, sus actos, sus escritos, y la recolección de aquellos que han tenido contactos íntimos con el a través de su vida. La Comisión ha presentado en este informe toda la información de fondo relativa a esta motivación que ha podido descubrir. Además otros podrán estudiar la vida de Lee Oswald y llegar a sus propias conclusiones así como a sus posibles motivos. La Comisión no puede hacer ninguna determinación definitiva de los motivos de Oswald. Se ha esforzado en aislar los factores que contribuyeron a su carácter y los cuales podrían haber influido en su decisión de asesinar al Presidente Kennedy. Estos factores fueron:
    1. Su fuertemente enraizado resentimiento contra la autoridad que se expresó en una hostilidad hacia cada sociedad en la que vivió.
    2. Su incapacidad para entrar en relaciones significativas con las personas, y un continuo patrón de rechazo hacia su entorno en favor de nuevos ambientes.
    3. Su impulso para intentar encontrar un lugar en la historia y sus repentinas desesperaciones sobre los fracasos en sus distintas ocupaciones.
    4. Su capacidad para la violencia como evidencia por su intento de matar al General Walker.
    5. Su compromiso confesado al marxismo y al comunismo, cuando entendió los términos y realizó su propia interpretación de ellos; esto se expresó por un antagonismo hacia los EE.UU, por su deserción a la Unión Soviética, por su fracaso para reconciliarse con la vida en los EE.UU incluso después de su desencanto con la Unión Soviética, y por sus esfuerzos, aunque frustrados de ir a Cuba. Cada una de estas cosas contribuyó a su capacidad de arriesgarlo todo en acciones crueles e irresponsables.
  4. La Comisión reconoce que las variadas responsabilidades del Presidente requieren que el haga frecuentes viajes a todas partes de EE.UU. y al extranjero. Consistente con sus altas responsabilidades, los presidentes nunca pueden ser protegidos de cualquier intento potencial. La dificultad del Servicio Secreto en alcanzar sus responsabilidades de protección varía con las actividades y la naturaleza del ocupante de la Oficina del Presidente y su predisposición para estar conforme a los planes para su seguridad. Para estimar la actuación del Servicio Secreto debe entenderse que deben realizar su trabajo con esas limitaciones. No obstante, la Comisión cree que recomendaciones para mejorar en la protección presidencial pueden desprenderse de los hechos descubiertos en esta investigación.
    1. Las complejidades de la Presidencia se han incrementado tan rápidamente en los años recientes que el Servicio Secreto no ha sido capaz de desarrollar o de asegurar recursos adecuados de personal y facilidades para completar su importante cometido. Esta situación debe ser rápidamente remediada.
    2. La Comisión ha concluido que el criterio y los procedimientos del Servicio Secreto designados para identificar y proteger contra personas consideradas un riesgo para el Presidente no fueron adecuadas antes del asesinato.
      1. La Sección de Investigación para la Protección del Servicio Secreto, que es responsable del trabajo preventivo carecía de suficiente personal entrenado y de la asistencia técnica y mecánica necesaria para llevar a cabo sus responsabilidades.
      2. Antes de el asesinato el criterio del Servicio Secreto trató las amenazas directas contra el Presidente. Aunque el Servicio Secreto las trató adecuadamente , no reconoció la necesidad de identificar otras fuentes potenciales de peligro a su seguridad. El Servicio Secreto no desarrolló un criterio adecuado y específico que definiera a esas personas o grupos que podrían presentar un peligro para el Presidente. En efecto, el Servicio Secreto confió en gran parte en otras agencias Federales o Estatales para suministrar la información necesaria para cumplir sus responsabilidades preventivas, aunque pidió información sobre las amenazas directas al Presidente.
    3. La Comisión ha concluido que había un enlace y coordinación de información insuficiente entre el Servicio Secreto y otras agencias Federales necesariamente involucradas con la protección Presidencial. Aunque el FBI, en el ejercicio normal de su responsabilidad, había obtenido información considerable sobre Lee Harvey Oswald, no tenía ninguna responsabilidad oficial, bajo el criterio del Servicio Secreto existente en el momento del viaje del Presidente a Dallas, para enviar al Servicio Secreto la información que tenía sobre Oswald. La Comisión ha concluido, sin embargo, que el FBI tomó un excesivamente restrictivo punto de vista sobre su papel en el trabajo de inteligencia preventiva del asesinato. Un tratamiento más cuidadosamente coordinado del caso de Oswald por el FBI bien podía haber resultado en llamar la atención del Servicio Secreto sobre las actividades de Oswald.
    4. La Comisión ha concluido que algunas de las preparaciones hechas de antemano en Dallas por el Servicio Secreto, como las detalladas medidas de seguridad tomadas en Love Field y el Trade Mart, fueron completas y bien ejecutadas. En otros aspectos, sin embargo, la Comisión ha concluido que las preparaciones de antemano para el viaje del Presidente eran deficientes.
      1. Aunque el Servicio Secreto está obligado a confiar en oficiales de la ley locales, sus procedimientos en el momento del viaje de Dallas no requirieron instrucciones bien definidas acerca de las responsabilidades respectivas de los oficiales de policía y otros que ayudaron en la protección del Presidente.
      2. Los procedimientos llevados a cabo por el Servicio Secreto para detectar la presencia de un asesino localizado en un edificio a lo largo de la ruta de la comitiva no fueron los adecuados. En el momento del viaje a Dallas, el Servicio Secreto, como una cuestión de rutina, no investigó o hizo que comprobaran ningún edificio localizado a lo largo de la ruta que tomaría la comitiva del Presidente. La responsabilidad de vigilar las ventanas en esos edificios durante el desfile fue dividida entre el personal de la policía local establecido en las calles para controlar al público, y los agentes del Servicio Secreto que acompañaban a la comitiva. Basándose en su investigación la Comisión ha concluido que estos preparativos durante el viaje a Dallas fueron claramente insuficientes.
    5. La configuración del automóvil Presidencial y el orden de colocación de los agentes del Servicio Secreto en el automóvil no proporcionaron a estos la oportunidad que deberían haber tenido para asistir inmediatamente al Presidente al primer signo de peligro.
    6. Dentro de estas limitaciones, sin embargo, la Comisión encuentra que los agentes inmediatamente responsables de la seguridad del Presidente reaccionaron rápidamente en el momento que los disparos fueron realizados desde el Texas School Book Depository.

La investigación de Jim Garrison

Cuando se produjo el atentado contra John F.Kennedy en Noviembre de 1.963, Jim Garrison era el Fiscal de Distrito de Nueva Orleans, Lousiana.

Poco después de producirse la detención de Oswald comenzaron a emitirse por la televisión y la radio informaciones sobre su pasado, el cual incluía a la sureña ciudad de Nueva Orleans en varias referencias: Oswald había nacido allí veinticuatro años antes y Oswald había estado trabajando allí durante tres meses en el verano de 1.963, el verano anterior al asesinato. Garrison pensó que su oficina debía investigar las posibles conexiones de Oswald en su ciudad, principalmente para cubrirse las espaldas si el FBI se interesaba por el asunto, y el mismo sábado 23 de Noviembre se puso manos a la obra, encargando a varios de sus ayudantes que recabaran información sobre el paso de Oswald por Nueva Orleans.

El lunes veinticinco mientras analizaban en el despacho de la fiscalía los resultados de sus investigaciones, descubrieron que el presunto asesino habia sido visto en repetidas ocasiones durante el verano con un hombre llamado David Ferrie. Ferrie era un tipo raro, que sufría una enfermedad que hacía que se le cayera el pelo de todo el cuerpo, por lo que llevaba unas grotescas cejas pintadas y un extrafalario peluquín rojizo que le daban un aspecto un tanto ridículo. Pero realmente Ferrie era alguien muy a tener en cuenta. Había sido piloto de la Eastern Airlines, aunque fue despedido por un incidente homosexual. Realmente era un piloto muy bueno. Se decia que era capaz de aterrizar y despegar en cualquier pista por pequeña que esta fuera. Tenía un alto coeficiente intelectual, habia estudiado derecho, medicina, filosofía, teología,… era un experto manejando armas de fuego y se rumoreaba que realizaba trabajos para la “agencia” (CIA).

Un investigador de la oficina de Garrison llegó con una información referente a que Ferrie había realizado un precipitado viaje a Texas justo el dia del asesinato del presidente Kennedy. Ante esto, Garrison llamó a Ferrie a su despacho para realizarle algunas preguntas sobre su viaje a Texas. Comoquiera que las respuestas de Ferrie no satisfacieron a Garrison, éste ordenó que Ferrie fuese detenido por el FBI para proceder a un más detallado interrogatorio. El FBI declaró, tras interrogar a Ferrie, que no habían encontrado nada sospechoso en él y le dejaron marchar. Garrison apoyó la decisión del FBI y decidió dejar la investigación del caso.

Tres años más tarde, en 1966, Garrison mantuvo una conversación informal con el Senador estadounidense Russel Long en la que éste le mostraba sus dudas respecto a como había sido resuelto el asunto del asesinato del presidente por la Comisión Warren. Garrison quedó perplejo pues él, al igual que todos los norteamericanos, había creido a pies juntillas la versión ofrecida por la Comisión Warren de que Lee H. Oswald, actuando en solitario, había asesinado a JFK. Motivado por estas dudas encargó los voluminosos veintiseis tomos del informe más las audiencias y se sumergió durante semanas en el estudio del texto. Lo que encontró le desconcertó aún más: los testimonios de los testigos habían sido descartados selectivamente, habían desaparecido pruebas, otras eran circunstanciales, no se había profundizado sobre determinadas pistas, no había un índice por el que buscar… demasiadas cosas mal hechas para una investigación del prestigio de la Comisión Warren.

Una de las cosas que más le llamó la atención fué la declaración de un Coronel de los Marines que decía que Oswald había realizado un mal examen de ruso. ¿Examen de ruso?. Garrison, en sus muchos años en el ejército y en la Guardia Nacional nunca había visto a un soldado raso pasar un examen de ruso. Esto le causó una profunda curiosidad y decidió volver a poner manos a la obra e investigar, ahora con la perspectiva del tiempo, lo que habían comenzado tres años antes.

El primer paso fué dirigirse a la calle Camp 544, dirección en la que Oswald trabajó durante el verano del 63. Esta dirección aparecía en uno de los panfletos del comité “Juego Limpio para Cuba” que Oswald había estado repartiendo en Nueva Orleans. Para su sorpresa, el número 544 Camp Street era el mismo edificio que el 531 de la calle Lafayette, ya que hacía esquina. ¿Y quien había en el 531 Lafayette en 1963? Alli estaba la oficina de detectives de Guy F. Banister, ex-agente del FBI, miembro de la John Birch Society, los Minutemen, fundador de asociaciones anti-castristas y conocido ultra-derechista de Nueva Orleans. Garrison se preguntó porqué Oswald habría elegido como cuartel general para la distribución de sus panfletos comunistas el mismo edificio desde el que se controlaba a los cubanos anticastristas que tramaban una nueva invasión de la isla para derrocar a Castro. Un poco más abajo de la esquina de Camp y Lafayette se encontraban las oficinas de la ONI (Oficina Naval de Inteligencia), la CIA y el FBI. Un lugar un poco extraño para que un marxista se ponga a desarrollar su actividad propagandistica.

Con Guy F. Banister había trabajado durante 10 años un hombre llamado Jack Martin, un detective privado con problemas de alcohol al que Banister había proporcionado un trabajo en su agencia de detectives debido a su amistad. Martin declaró que el 22 de Noviembre de 1963 él y Banister habían estado bebiendo desde que se anunció la muerte de Kennedy hasta bien entrada la tarde. De regreso a la oficina habían discutido y Banister le propinó una paliza a Martin con la culata de su Magnum que casi le envía a la morgue. Martin declaró a Garrison que durante el verano del 63 habían desfilado por el 531 de Lafayette multitud de cubanos, todos vestidos como militares, y armas de todo tipo. Al parecer iban destinadas a una operación que Banister manejaba y que estaba relacionada con una futura invasión de Cuba. También declaró que uno de los más asiduos en esas reuniones era David Ferrie. Garrison recordó inmediatamente el incidente de tres años antes con Ferrie y se dió cuenta de que había encontrado un punto de conexión entre las dos historias.

Otro de los aspectos que vinculaba a la ciudad de Nueva Orleans con el asesinato apuntaba a un abogado de la ciudad llamado Dean Andrews. Andrews había asesorado a Oswald durante el verano del 63 en ciertos asuntos relacionados con la ciudadania de su esposa, Marina, a petición de alguien llamado Clay Bertrand. Más tarde Andrews declaró a la Comisión Warren que en la noche del 22 de Noviembre del 63 Bertrand le había telefoneado para que acudiese a Dallas a defender a Lee H. Oswald, el cual había comparecido en una rueda de prensa reclamando asistencia legal. Andrews dijo no conocer personalmente al tal Bertrand. Sólo sabía que este hombre de vez en cuando le llamaba y le daba casos.

Como Garrison era amigo desde hacía tiempo de Andrews, le interrogó informalmente sobre la identidad de Bertrand, pero Andrews se negó a contestarle. Fue entonces cuando Garrison se decidió a “peinar” la ciudad hasta encontrar a Clay Bertrand. Tres semanas después consiguieron un testimonio que identificaba a Clay Bertrand, y para su sorpresa, resulto que Bertrand era el alias de Clay Shaw, un conocido y respetado hombre de negocios de Nueva Orleans, director del Centro Mundial Comercial.

Indagando sobre Cláy Shaw/Bertrand supieron que él y otro hombre llamado David Ferrie eran buenos amigos y constantemente se les veía juntos. ¿Otra vez Ferrie? Si, parecía estar presente en cada aspecto de la investigación. Se descubrió además que Ferrie y Oswald se habían conocido años antes, cuando Oswald siendo un adolescente se había enrolado en las filas de la Patrulla Aérea Civil, de la cual Ferrie era el líder y organizador.

pacivil.jpg (40456 bytes)

Empezaban a tomar forma una serie de incongruencias que llamaban poderosamente la atención de Garrison: por un lado teníamos al inútil Oswald que no ha sido capaz de hacer nada bien en la vida, ni siquiera mantener su familia unida y que es un marxista convencido capaz de desertar a la Union Soviética, volver y asesinar al Presidente de EE.UU. sólo por destacar, y por otro lado a un joven ex-marine con conexiones con personajes vinculados a los servicios de inteligencia, que se examina de ruso en el ejército y es destinado a una base de alta tecnología en Japón desde la que parten los aviones espía U2 que fotografían el suelo soviético, desaparece en la Unión soviética durante tres años sin escribir siquiera a su madre y después regresa a EE.UU. sin problemas, encuentra trabajo en una empresa que realiza mapas para el ministerio de defensa y comienza a relacionarse en Dallas con personas de la aristrocracia rusa e inmigrantes rusos que ideológicamente están, en palabras del propio Garrison, más a la derecha que el Zar Nicolás, viaja a Nueva Orleans y crea una asociación para el juego limpio hacia Cuba (aparentemente sin dinero, pues él no disponía personalmente de ni un centavo y sin embargo contrataba a muchachos que le ayudaban a repartir los panfletos y a los que pagaba puntualmente al contado) en el mismo edificio desde el que personas con conexiones con la comunidad de inteligencia traman invasiones de la isla para derrocar al dictador Castro. ¿Cual es el Oswald auténtico?.

La investigación de Garrison sufre un duro revés cuando, debido a filtraciones prematuras e inevitables (al hablar con ciertos testigos estos a su vez hablan con terceras personas), la prensa se entera de lo que el Fiscal de Distrito se trae entre manos. Estalla un escándalo en el que le acusan de malgastar los fondos de la Fiscalía en investigaciones sin sentido y además deja de contar con el factor sorpresa tan importante en cualquier investigación. David Ferrie se aterroriza ante los titulares de los periódicos y comienza a desmoronarse. Habla con los hombres de Garrison y les dice que su vida ya no vale nada, que es hombre muerto. Los ayudantes de Garrison le prometen protección si declara lo que sabe, pero Ferrie aparece muerto unos días después en su apartamento, aparentemente por una ambolia aunque se encuentran dos notas de suicidio sin firmar y varios frascos de pastillas vacios junto al cadáver.

Con la muerte de Ferrie, Garrison pierde la reina de su partida de ajedrez, y debe replantearse su estrategia para continuar. Vuelca sus esfuerzos en encontrar testimonios que vincúlen a Ferrie con Shaw, a Shaw con Oswald, a Oswald con Ferrie, Banister y los cubanos anti-castristas,… En la pequeña población de Clinton encuentran numerosos testigos que vieron a Oswald acudir a este pueblecito en un lujoso coche junto a dos hombres (los cuales fueron descritos como Shaw y Ferrie) sólamente para inscribirse como votante en 1963. Indagando sobre esta pista descubrieron que Oswald habia presentado una solicitud de trabajo en el Hospital Mental de Clinton. Le habían recomendado que se inscribiera como votante en esa población para que le fuese más fácil obtener el empleo. A todo el mundo en el pueblo le habían llamado la atención los tres forasteros, especialmente el hombre de las cejas extrañas y el del pelo blanco y porte aristocrático. De esta pista obtuvieron varios testigos importantes que vinculaban a Shaw, Oswald y Ferrie, pero ni todos ellos juntos podían sumar un testimonio de la importancia del que hubiese prestado el propio Ferrie.

Garrison tenía un testigo de excepción: Perry Russo. Russo afirmaba haber estado presente en una reunión en la que se encontraban Bertrand (Shaw), Ferrie y un tal Leon al que Russo identificaba inequívocamente como Oswald. Además, según Russo, en aquella reunión había una serie de cubanos anticastristas y durante la noche, Ferrie bajo los efectos del alcohol, alardeaba de que iban a asesinar a Kennedy. Los cubanos se pusieron a especular sobre las posibilidades que tendrían y describieron con detalle un plan para llevar a cabo el atentado. Russo, dada la importancia de su afirmación, fue sometido incluso a sesiones de hipnosis en las que corroboró su declaración. Con este testigo clave, Garrison procedió a la detención de Shaw bajo el cargo de conspiración para asesinar al presidente Kennedy el 1 de Marzo de 1967.

A las voces que atacaban a Garrison por el asunto de los gastos de la oficina de la fiscalía se unen a hora otras que claman contra la injusticia que es acusar a un eminente miembro de la sociedad de Nueva Orleans con vagas pistas e inconsistentes pruebas. La presión de los medios de comunicación es grande sobre Garrison durante los dos años que dura la instrucción del sumario contra Shaw. Garrison incluso llega a denunciar que su oficina había sido “pinchada” con micrófonos, que habían desaparecido documentos de sus archivos y que varios de sus colaboradores habían resultado ser saboteadores que habían maniplulado pruebas y documentos.

El juicio contra Shaw se inicia el 29 de Enero de 1969. La estrategia de Garrison se basaba en a) demostrar que un personaje llamado Clay Bertrand había estado intimamente relacionado con la CIA, con Oswald y con el asesinato de Kennedy, amén de varios grupos de conspiradores y b) demostrar que Clay Bertrand era realmente Clay Shaw. Shaw negó bajo juramento pertenecer a la CIA, haber conocido a David Ferrie o a Lee H. Oswald y por supuesto haber conspirado para asesinar a Kennedy. Después desfiló la legion de testigos de Garrison, pero la defensa fue deshaciendo sus testimonios uno por uno. Acertó en lo primero pero falló en lo segundo. El jurado reconoció que existían abundantes pruebas de que el Presidente Kennedy había sido asesinado como consecuencia de una conspiración, pero fallaron a favor de Shaw afirmando que no se había demostrado que Shaw fuera Bertrand y, por lo tanto, estuviese implicado.

Aunque Garrison perdió el juicio contra Shaw, realmente obtuvo una importante victoria al conseguir que un jurado dudara de las conclusiones de la Comisión Warren, con lo que logró convulsionar a la opinión pública norteamericana. Además, las sospechas de que Clay Shaw había estado contratado por la CIA durante un largo tiempo se vieron confirmadas años después (cuando ya no valían para convencer al jurado) por el ex-director de la CIA Richard Helms, el cual, en un juicio bajo juramento declaró que Clay Shaw había estado relacionado con la agencia, y que era normal que si se le preguntaba a algún agente de la “agencia” sobre si pertenecía a ésta o no, tenía instrucciones para mentir incluso bajo juramento.

De todas maneras, gracias a la investigación de Garrison (sin duda la más importante hasta la fecha) hemos sabido muchas cosas que no conoceríamos merced al informe de la Comisión Warren, como la conexión de Oswald y Banister en el 544 de Camp Street en Nueva Orleans, algo que ni siquiera fue investigado por la Comisión. También fué el primero en exhibir públicamente el film de Zapruder y hacer notar el hecho de que la cabeza de Kennedy se desplaza hacia atrás y a la izquierda después del tiro a la cabeza, etc.

 

Documento CIA #1035-960

¿Que es desinformación? La capacidad de alterar la opinión pública en un sentido u en otro mediante técnicas de “guerrilla mediática”. Este documento desclasificado a raiz de las peticiones del Comité Church establece claramente las premisas de desinformación que ha de seguir la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para contraatacar las críticas cada vez mayores al resultado del trabajo de la Comisión Warren.


CIA Document N/1035-960

RE: Concerning Criticism of the Warren Report

1. Our Concern. From the day of President Kennedy’s assassination on, there has been speculation about the responsibility for his murder. Although this was stemmed for a time by the Warren Commission report, (which appeared at the end of September 1964), various writers have now had time to scan the Commission’s published report and documents for new pretexts for questioning, and there has been a new wave of books and articles criticizing the Commission’s findings. In most cases the critics have speculated as to the existence of some kind of conspiracy,and often they have implied that the Commission itself was involved. Presumably as a result of the increasing challenge to the Warren Commission’s report, a public opinion poll recently indicated that 46% of the American public did not think that Oswald acted alone, while more than half of those polled thought that the Commission had left some questions unresolved. Doubtless polls abroad would show similar, or possibly more adverse results.

2. This trend of opinion is a matter of concern to the U.S. government, including our organization. The members of the Warren Commission were naturally chosen for their integrity, experience and prominence. They represented both major parties, and they and their staff were deliberately drawn from all sections of the country. Just because of the standing of the Commissioners, efforts to impugn their rectitude and wisdom tend to cast doubt on the whole leadership of American society. Moreover, there seems to be an increasing tendency to hint that President Johnson himself, as the one person who might be said to have benefited, was in some way responsible for the assassination. Innuendo of such seriousness affects not only the individual concerned,but also the whole reputation of the American government. Our organization itself is directly involved: among other facts, we contributed information to the investigation. Conspiracy theories have frequently thrown suspicion on our organization, for example by falsely alleging that Lee Harvey Oswald worked for us. The aim of this dispatch is to provide material countering and discrediting the claims of the conspiracy theorists, so as to inhibit the circulation of such claims in other countries. Background information is supplied in a classified section and in a number of unclassified attachments.

3. Action. We do not recommend that discussion of the assassination question be initiated where it is not already taking place. Where discussion is active [business] addresses are requested:

a) To discuss the publicity problem with [?] and friendly elite contacts (especially politicians and editors), pointing out that the Warren Commission made as thorough an investigation as humanly possible, that the charges of the critics are without serious foundation, and that further speculative discussion only plays into the hands of the opposition. Point out also that parts of the conspiracy talk appear to be deliberately generated by Communist propagandists. Urge them to use their influence to discourage unfounded and irresponsible speculation.

b) To employ propaganda assets to [negate] and refute the attacks of the critics. Book reviews and feature articles are particularly appropriate for this purpose. The unclassified attachments to this guidance should provide useful background material for passing to assets. Our ploy should point out, as applicable, that the critics are

(I) wedded to theories adopted before the evidence was in,

(II) politically interested,

(III) financially interested,

(IV) hasty and inaccurate in their research, or

(V) infatuated with their own theories.

In the course of discussions of the whole phenomenon of criticism, a useful strategy may be to single out Epstein’s theory for attack, using the attached Fletcher [?] article and Spectator piece for background. (Although Mark Lane’s book is much less convincing that Epstein’s and comes off badly where confronted by knowledgeable critics, it is also much more difficult to answer as a whole, as one becomes lost in a morass of unrelated details.)

4. In private to media discussions not directed at any particular writer, or in attacking publications which may be yet forthcoming, the following arguments should be useful:

a. No significant new evidence has emerged which the Commission did not consider. The assassination is sometimes compared (e.g., by Joachim Joesten and Bertrand Russell) with the Dreyfus case; however, unlike that case, the attack on the Warren Commission have produced no new evidence, no new culprits have been convincingly identified, and there is no agreement among the critics. (A better parallel, though an imperfect one, might be with the Reichstag fire of 1933, which some competent historians (Fritz Tobias, AJ.P. Taylor, D.C. Watt) now believe was set by Vander Lubbe on his own initiative, without acting for either Nazis or Communists; the Nazis tried to pin the blame on the Communists, but the latter have been more successful in convincing the world that the Nazis were to blame.)

b. Critics usually overvalue particular items and ignore others. They tend to place more emphasis on the recollections of individual witnesses (which are less reliable and more divergent–and hence offer more hand-holds for criticism) and less on ballistics, autopsy, and photographic evidence. A close examination of the Commission’s records will usually show that the conflicting eyewitness accounts are quoted out of context, or were discarded by the Commission for good and sufficient reason.

c. Conspiracy on the large scale often suggested would be impossible to conceal in the United States, esp. since informants could expect to receive large royalties, etc. Note that Robert Kennedy, Attorney General at the time and John F. Kennedy’s brother, would be the last man to overlook or conceal any conspiracy. And as one reviewer pointed out, Congressman Gerald R. Ford would hardly have held his tongue for the sake of the Democratic administration, and Senator Russell would have had every political interest in exposing any misdeeds on the part of Chief Justice Warren. A conspirator moreover would hardly choose a location for a shooting where so much depended on conditions beyond his control: the route, the speed of the cars, the moving target, the risk that the assassin would be discovered. A group of wealthy conspirators could have arranged much more secure conditions.

d. Critics have often been enticed by a form of intellectual pride: they light on some theory and fall in love with it; they also scoff at the Commission because it did not always answer every question with a flat decision one way or the other. Actually, the make-up of the Commission and its staff was an excellent safeguard against over-commitment to any one theory, or against the illicit transformationof probabilities into certainties.

e. Oswald would not have been any sensible person’s choice for a co-conspirator. He was a “loner,” mixed up, of questionable reliability and an unknown quantity to any professional intelligence service.

f. As to charges that the Commission’s report was a rush job, it emerged three months after the deadline originally set. But to the degree that the Commission tried to speed up its reporting, this was largely due to the pressure of irresponsible speculation already appearing, in some cases coming from the same critics who, refusing to admit their errors, are now putting out new criticisms.

g. Such vague accusations as that “more than ten people have died mysteriously” can always be explained in some natural way e.g.: the individuals concerned have for the most part died of natural causes; the Commission staff questioned 418 witnesses (the FBI interviewed far more people, conduction 25,000 interviews and re interviews), and in such a large group, a certain number of deaths are to be expected. (When Penn Jones, one of the originators of the “ten mysterious deaths” line, appeared on television, it emerged that two of the deaths on his list were from heart attacks, one from cancer, one was from a head-on collision on a bridge, and one occurred when a driver drifted into a bridge abutment.)

5. Where possible, counter speculation by encouraging reference to the Commission’s Report itself. Open-minded foreign readers should still be impressed by the care, thoroughness, objectivity and speed with which the Commission worked. Reviewers of other books might be encouraged to add to their account the idea that, checking back with the report itself, they found it far superior to the work of its critics.

Fuente

Anuncios

Publicado el 29/09/2014 en Principal y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Kommon Blog

Free The Writers

Café de Papel

Historias que vale la pena compartir

Te miro me miras... Nos miramos

El blog de María G. Vicent

Nonet

Unas palabras especialmente para ti....

LA ZONA TRIBAL

.......ELIGE BIEN LAS PIEZAS DEL PUZZLE

Las termitas del cielo

Entropía callejera

#Barbanza

Mirada subjetiva de las noticias, con mucha picardia e ironía en #Barbanza

QUEBRANTANDO EL SILENCIO

.......ELIGE BIEN LAS PIEZAS DEL PUZZLE

A %d blogueros les gusta esto: