Por qué se creó la Ley de Costas y el asalto al dominio público que supone la reforma del PP

¿Qué es la Ley de Costas y por qué sigue siendo tan polémica una norma de 1988?

La Ley de Costas se concibió para abordar los grandes problemas de nuestro litoral: su degradación física y su privatización, y para garantizar su uso público, libre y gratuito. Es una ley básica para la defensa ambiental, precursora en la identificación de espacios de alto valor ecológico y pionera en el mundo. Sin la Ley de Costas muchos espacios costeros habrían desaparecido y no podrían formar parte, como lo son hoy, de la Red Natura 2000 para la conservación de la biodiversidad europea. Además, es una ley que identifica y deslinda el dominio público marítimo-terrestre (la anchura de las playas, zonas de dunas, humedales, y otras formaciones costeras). En esta franja en la que se encuentran la tierra y el mar no es seguro ubicar instalaciones.

Identificándola y dejándola libre es un espacio de defensa natural, de amortiguamiento, para proteger de las inundaciones a la población. Esto es más importante cuanto más se sabe de las consecuencias del calentamiento global. La razón por la cual esta ley ha estado rodeada de polémica se debe a que retira el uso privado y privativo de esa franja denominada dominio público marítimo-terrestre, con lo cual los propietarios de terrenos que se ubican en dicha franja se consideran afectados por la misma. Además, las limitaciones de esta ley a ciertas actividades que son incompatibles con la conservación de la costa nunca han gustado a determinados sectores.

¿La modificación de la Ley de Costas promueve la especulación?

Sí. Es abrir la puerta a una carrera salvaje orientada al lucro rápido y privado de unos pocos a costa de sustraer para siempre un espacio público a la población. Significa que el Gobierno promueve cambios legislativos a la carta que sólo beneficiarán a sectores que, en muchos casos, han protagonizado importantes episodios de especulación y corrupción en nuestro país. Lo siguiente será la retirada o desclasificación de miles de metros cuadrados del dominio público marítimo-terrestre o de la servidumbre de protección, que es territorio público, para planeamientos urbanísticos o que se extraigan recursos, y en unos pocos años habremos perdido nuestro litoral que quedará en manos privadas para siempre. Nuestra costa va a pasar a ser la ‘costa nostra’.

¿La enmienda del PP en el Senado para rebajar la zona de protección de la costa de cien a 20 metros es una estrategia?

La propuesta pretende reducir los terrenos incluidos en dominio público marítimo-terrestre, a través de diversos mecanismos. Por ejemplo, modificando la definición para las dunas, algunas de las cuales podrían considerarse excluidas de esta franja, o retirando del dominio público terrenos que, siendo invadidos por el mar, no sean navegables (sin especificar qué tipo de navegación). En este caso concreto, el propio Gobierno directamente sugiere la fórmula de inundar ex profeso cualquier marisma o marjal poco profundo para que esos terrenos se desclasifiquen y puedan pasar a manos privadas. También retirando del dominio público todas las áreas que hayan sido inundadas artificialmente para poder llevar a cabo determinadas actividades, como son las salinas o los cultivos marinos. Las empresas a las que en el pasado se les permitió la opción de operar en estas zonas públicas con una concesión podrían quedárselas definitivamente.

Por otro lado, la reducción de la servidumbre de protección de cien metros –que en los ‘80, cuando se aprobó la ley, fue una medida de mínimos– a 20 metros supone equiparar a urbano cualquier terreno en los primeros cien metros de costa tras la línea de mar. Es decir, podrá ser urbano si se ponen en marcha los instrumentos de planeamiento correspondientes. Así, de un lado, se pueden consolidar actuaciones urbanísticas ilegales que quedarían dentro de esta franja, y, por otro, se incita a la transformación de los primeros cien metros en todo el litoral. El Gobierno además amplía a 75 años el plazo de las concesiones para la ocupación del dominio público, lo que supone en realidad una privatización de facto. Además, se establecen diversas excepciones para la aplicación de la Ley, como en el deslinde de Formentera, y amnistía, también, para cumplir con la ley a diez núcleos de poblaciones costeras.

¿Se han tenido en cuenta las previsiones de subida del mar? ¿El Estado tendría de indemnizar a los propietarios de las viviendas?

No, pese a que el Gobierno conoce esta amenaza. La Adminis­tra­ción del Estado, conociendo el riesgo de erosión costera incrementado por los efectos del cambio climático, y consciente de las obligaciones para cumplir directivas europeas como la Directiva de Inun­daciones, encargó diferentes trabajos para conocer el riesgo de inundación de las costas. El Centro de Estudios y Experimen­tación de Obras Públicas y la Universidad de Cantabria, por ejemplo, realizaron investigaciones preliminares que apuntan a una realidad: las inundaciones costeras afectarán a amplias zonas del litoral español. Cualquier cambio que se pretenda hacer sobre la Ley de Costas debería integrar esta realidad. Pero este tema no se trata ni se pretende gestionar. Estas investigaciones identifican en el litoral español más de 300 Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación.

Muchos ciudadanos nos preguntamos por qué este tema tan grave no merece una propuesta de ley ni es tratado en el Senado, donde, en cambio, llegan propuestas de modificación de la Ley de Costas para rebajar la protección que esta ley establece. Es necesario pararse a pensar en nuestra costa. Un lugar que reúne unos paisajes y una diversidad envidiada en Europa, que atrae cada año a millones de turistas y que es un potente generador de empleo para la mayor industria del país.

 

¿Son sostenibles las pensiones?

Si creemos lo que nos dicen los poderes públicos neoliberales que nos gobiernan, entiéndase el gobierno del PP, la troika, FMI, OCDE, todos ellos dominados por la misma doctrina económica, basada en dos conceptos básicos: la primacía de lo privado sobre lo público y el dominio del Dios mercado, las pensiones son inviables. Además la dócil y sumisa prensa del país sólo reproduce este pensamiento neoliberal, ignorando otras doctrinas o pensamientos mucho más científicos.

Desde mi punto de vista y el de otros muchos economistas y pensadores, creemos que las pensiones públicas son totalmente viables. Está claro, que estamos en una guerra y para que sigamos teniendo pensiones públicas deberemos parar a las poderosas élites neoliberales que nos gobiernan…

¿Qué argumentos se emplean para aseverar que las pensiones públicas son inviables?

El principal argumento y prácticamente único es la demografía, diciendo “el actual sistema de pensiones es insostenible por la presión demográfica, que empuja a la población hacía edades más altas” u otro “el número de beneficiarios de las pensiones será cada vez grande que el número de cotizantes del sistema de pensiones, con lo cual se llegará a una situación en que no habrá suficientes cotizantes para tantos beneficiarios”.

¿Es verdad este argumento? El relato puede tener algo de verdad pero el problema es que las pensiones no dependen como factor fundamental de la demografía. El factor principal para garantizar el sistema público de pensiones es LA PRODUCTIVIDAD y no la demografía. Veamos dos ejemplos clarificadores:

  1. A) Año 1913, en España trabajaban en el campo el 80% de la masa laboral del país y no producían lo suficiente porque el país pasaba hambre. Sin embargo,  en 2013, sólo trabajan en el campo el 3% de la masa laboral y no sólo producen para alimentar al país, sino que nuestra balanza agrícola presenta un superávit que ronda unos 8.000 millones de euros anuales. A esto se le llama productividad.
  2. B) Un trabajador navarro con 20 años es contratado, en el año 1970, en la fábrica de coches Auti de Pamplona. Cuando empezó a trabajar producía 20 coches al año. En 2013, este mismo trabajador se jubila ya en la Wolkswagen pero ya produce 105 coches al año. Es decir el mismo trabajador produce más de cinco veces de riqueza de la que producía al inicio, esto se le denomina aumento de productividad.

Como vemos, el factor fundamental para las pensiones está en la productividad mientras que la demografía es un factor menor. La productividad española en los últimos cien años ha tenido un crecimiento real del 1,5%. Las últimas previsiones demográficas que nos han dado son irreales y fuera de toda lógica científica.

¿Porqué afirmo esto? Sirva como ejemplo, que las previsiones que hizo el INE en el año 1999 (ver hemerotecas) preveían una población para España, en 2010, de 39 millones de personas, cuando la realidad es que pasamos de 47 millones de habitantes ¡Cabe mayor error! Deberían ser mucho más prudentes y cuando se utiliza la ciencia demográfica para justificar determinadas políticas, tiene un nombre no aconsejable utilizar aquí. Inmediatamente de dar a conocer sus previsiones de 1999, el BBVA y Santander iniciaron la campaña en pro de las pensiones privadas.

El pensamiento único neoliberal del gobierno del PP y de la Unión Europea nos plantean la inviabilidad futura del sistema de pensiones y en consecuencia nos están planteando lo que ellos denominan reformas estructurales, que en el caso de las pensiones pasan por las siguientes medidas:

1º Alargamiento de la edad de jubilación a los 67 años para el 2027. Este periodo lo van a acortar no llegando a 2027 sino hacerlo ya en 2020.

2º Pasar de los actuales quince años de cotización para hacer la base de la jubilación a hacerlo con los últimos 25 años ¿Qué significa? Muy sencillo, si  una pensión calculada con los últimos quince años laborables llegaba a los 1.000 euros mensuales, si cuentan los últimos veinticinco se reduce la misma a 750 euros mensuales, es decir, una reducción del 25%.

3º Dificultar las jubilaciones anticipadas. Esto supone anualmente un coste a la Seguridad Social de unos 10.000 millones de euros. Con las medidas recientemente tomadas se ahorran unos 5.000 millones de euros.

4º Cuando hablan de “sostenibilidad del sistema” y últimamente INDEXACIÓN, ¿qué quieren decir?, ¿cómo afecta a las pensiones actuales? Muy sencillo, plantean dejar de actualizar las pensiones en base al IPC y buscan un sistema en que la subida anual sea mucho menor, con lo que consiguen que las pensiones sean menores. Hasta ahora cuando el IPC subía el 3% la pensión se revalorizaba el 3%, pero con el sistema de sostenibilidad que están planteando solo subirá un 0,5%. Es decir, que año a año nuestra pensión será más pequeña, calculándose que en ocho años se perdería un 25% de la pensión.

Todas las reformas, que está planteando el Partido Popular en el tema de las pensiones, llevan el mismo camino, que haya menos pensionistas y que estas sean cada día de menor valor. Entonces podemos preguntarnos:

¿España gasta mucho en pensiones? La respuesta es NO, siendo uno de los países de la Unión Europea con menor gasto en pensiones. Si seguimos el informe de la OCDE del año 2011, España gastaba en pensiones el 8% del PIB, Alemania el 10,7%, Francia el 12,5%, Italia el 14,1%, Portugal el 10,8%.   Decir que España gasta mucho en pensiones es simplemente mentira.

Si seguimos el gasto público previsto en pensiones para el año 2050 según la propia Unión Europea, España tendrá un gasto en pensiones del 13,7%, por debajo de Francia e Italia y parecido a Alemania y Portugal.

¿Qué pretenden con estas medidas?

Evidentemente empobrecer el sistema público de pensiones para favorecer las pensiones privadas.

¿Por qué les interesan las pensiones privadas? Porque estas suponen un gran beneficio al sistema financiero y asegurador. Actualmente hay unos fondos de pensiones en España que suponen unos 87.000 millones de euros, el 8,7% del PIB, mientras que en Alemania su fondo privado del pensiones supone el 105% de su PIB es decir más de dos billones de euros y Holanda tienes un fondo de pensiones que supone el 120% de su PIB. Un bocado tan apetitoso financiero no puede pasar por la puerta del BBVA, Santander y Caixa sin tocarlo. Pero preguntémonos:

¿Son los fondos de pensiones privadas la solución?

La respuesta es NO ¿Por qué? El 80% de los fondos privados de pensiones españoles tiene rentabilidades negativas, si a ello le unimos las comisiones bancarias de estos fondos que es un 2% de media (autentico negocio bancario) y añadimos la inflación anual, podemos afirmar que los únicos beneficiarios son los bancos y aseguradores y no el pensionista privado. ¿Por qué Fedea no ha hecho ningún informe sobre las pensiones privadas y nos inunda con los maleficios de las públicas?

Para que les quede todavía más claro, veamos el caso real de lo que pasó en Chile. En el año 1981, la dictadura de Pinochet se planteó la privatización del sistema de pensiones siguiendo el modelo neoliberal propugnado por la escuela de Chicago encabezada por Milton Friedman. La argumentación que empleó Pinochet es que aumentaría el capital del país, las inversiones, se provocaría un mayor crecimiento económico y en consecuencia las pensiones privadas serían más generosas que las del sistema público.

El trabajador chileno tuvo que elegir entre pensión pública y privada. Analicemos este caso. Dos técnicos de laboratorio chilenos que cobran en enero de 2013 730 euros mensuales y que ambos tienen 66 años y el mismo curriculum laboral: ¿cómo quedaría cada uno de ellos?

  1. A) El que eligió el sistema privado le quedaría una pensión mensual de 240 euros y su duración es de veinte años, es decir, hasta el 2033, pasada esta fecha se queda sin pensión, entonces como diría Pinochet muérase antes.
  2. B) El que eligió el sistema público le quedan 540 euros mensuales y la pensión es de por vida.

¿Tienen ya claro en este ejemplo real lo que es lo público y lo que es lo privado? La expresidenta chilena Michelle Bachelet tildó el sistema privado de pensiones chileno de escandaloso.

Otro de los aspectos llamativos en el tema de las pensiones es que los poderes públicos (PP), sólo hablan de gastos pero nunca hablan de los ingresos  ¿Por qué?  Es la misma política que en los recortes, solo se actúa en los gastos y nunca en los ingresos. El culpable de todo lo que está pasando es el injusto sistema fiscal español, añadido al fraude fiscal consentido y alentado desde el poder, donde salen beneficiados las élites.

¿Qué se puede hacer en cuanto a ingresos?

Como dice el catedrático de derecho del Trabajo, Juan López Gandía, de la Universidad de Valencia “nunca se habla de financiación ¿Por qué no se cuestiona el modelo de ingresos solo a través de cotizaciones? Se pueden crear impuestos finalistas como sucede en Francia o subir cuotas sociales, hay países en que se suben”.

Es difícil de explicar por ejemplo que los Sres. Botín  (Santander y González (BBVA) paguen a la Seguridad Social un porcentaje mucho menor que un empleado de su banco.   Es injusto, ya hablando de la demografía que tanto gusta a los neoliberales, que un trabajador de la construcción vive diez años menos que un médico y le suban la edad de jubilación lo mismo a todos.

Está claro, que se puede recaudar mucho más y hacer el sistema más justo, pero no lo que propone el PP. Actualmente hay un fondo de pensiones de 63.000 millones de euros, de los que 58.000 están invertidos en deuda pública del Estado español, para que en casos como el actual no haya problemas.   Es evidente que la situación actual con muchísimo paro y no avance del PIB es un problema, pero los análisis hay que hacerlos en periodos de diez años y no cuando hay problemas puntuales.

Hoy a pesar de todo lo que está cayendo podemos afirmar  que el sistema de pensiones públicas no es un problema económico real y si se deben hacer cambios, es en otro sentido del que realizan los del PP. La cuestión de las pensiones públicas actualmente, no es un problema económico sino que es un problema político de desmantelamiento de todo lo público en favor de lo privado.

Hoy los millones de jubilados y de trabajadores deben de tener claro que quieren cargarse el sistema público de pensiones, empobreciéndolo.  Por eso todos tenemos armas para combatirlos ¿Cómo? Protestando en la calle ante esta injusticia y por otro lado, echándoles del poder mediante nuestro voto.  Esto no es un problema de ser de derechas, de izquierdas, católicos, progresistas, nacionalistas, sino es la defensa de unos derechos para una vida digna para nuestros mayores actuales y los futuros. Ni un voto al PP, UPN, PAR… y a todos aquellos que apoyan de forma ignominiosa, el terminar con un justo sistema de pensiones públicas.

Anuncios

Publicado el 01/10/2014 en Principal y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Kommon Blog

Free The Writers

Café de Papel

Historias que vale la pena compartir

Te miro me miras... Nos miramos

El blog de María G. Vicent

Nonet

Unas palabras especialmente para ti....

LA ZONA TRIBAL

.......ELIGE BIEN LAS PIEZAS DEL PUZZLE

Las termitas del cielo

Entropía callejera

#Barbanza

Mirada subjetiva de las noticias, con mucha picardia e ironía en #Barbanza

QUEBRANTANDO EL SILENCIO

.......ELIGE BIEN LAS PIEZAS DEL PUZZLE

A %d blogueros les gusta esto: